El Palacio de la Encarnación de Zamora abrió este viernes sus puertas a la exposición “La memoria de la luz”, una propuesta artística firmada por el zamorano Anselmo Esteban que permanecerá abierta al público del 20 de febrero al 8 de marzo.
La muestra reúne un total de 32 obras en las que el artista combina pintura y escultura, ofreciendo un recorrido visual marcado por la identidad del territorio. En el apartado pictórico predominan los paisajes, muchos de ellos fácilmente reconocibles por el espectador, con edificios y rincones emblemáticos de Zamora y de la comarca de Sanabria. Tampoco faltan referencias a la Semana Santa, uno de los grandes símbolos culturales y emocionales de la provincia, que se integran con naturalidad en la narrativa visual del conjunto.
Las obras llaman la atención por la claridad con la que se reconocen los lugares y paisajes, así como por la delicadeza de cada pincelada. Son trabajos muy cuidados y con gran detalle. En cada cuadro se percibe el amor del artista por su tierra, por Zamora, por su provincia y por sus paisajes, convirtiendo cada escena en un homenaje al patrimonio natural y arquitectónico.
En el ámbito escultórico, la madera adquiere un papel protagonista. Entre las piezas más comentadas figura una escoba inspirada en la saga de Harry Potter, tallada como un regalo para su hijo y que ha despertado una especial curiosidad entre los visitantes.
El objetivo del artista es que quienes recorran la sala puedan reconocer espacios y escenas conocidas desde una perspectiva distinta, redescubriendo contrastes, matices y detalles que a menudo pasan desapercibidos. La exposición busca así acercar el arte al público y reforzar el vínculo emocional con los paisajes y rincones más representativos de Zamora y Sanabria.
Los horarios de visita son de lunes a sábado de 19:00 a 21:00 horas, mientras que los domingos podrá contemplarse de 12:00 a 14:00 y de 19:00 a 21:00 horas, ofreciendo diferentes franjas para que vecinos y visitantes puedan disfrutar con calma de una propuesta que convierte la luz y la memoria en protagonistas del espacio expositivo.