La anunciada quedada del fenómeno “therian” en la zona de La Marina terminó este fin de semana sin materializarse como tal en Zamora. Lo que se preveía como una reunión de jóvenes caracterizados con máscaras, colas y estética animal inspirada en esta tendencia viral no llegó a cuajar, dejando tras de sí más curiosidad social que presencia real del movimiento.
Durante el tiempo de espera, la zona registró una notable afluencia de jóvenes y curiosos, la Marina se llenó en el parque y junto a la laguna artificial, pero nada de personajes disfrazados.Presencia reventiva de agentes de la Policía Municipal, que no tuvieron que actuar, ya que no se produjeron incidentes ni alteraciones del orden público. El ambiente fue tranquilo, con grupos comentando la convocatoria fallida y otros aprovechando la situación para grabar contenido para redes sociales.
Un fenómeno viral que no termina de asentarse
El fenómeno “therian”, que en los últimos meses ha ganado visibilidad en distintas ciudades españolas, se vincula a jóvenes que adoptan elementos inspirados en animales como forma de identidad cultural emergente y que organizan encuentros públicos para socializar o mostrarse.
Sin embargo, al igual que ha ocurrido en otras localidades donde las convocatorias tampoco lograron consolidarse, en Zamora la reunión quedó en intento. No se registró presencia organizada de participantes caracterizados ni actividad propia del movimiento.
Lo que sí hubo fue expectación. Muchos jóvenes acudieron movidos por la curiosidad, otros por el componente viral del fenómeno, e incluso algunos padres se acercaron para comprobar qué estaba ocurriendo realmente.
Más curiosidad social que movimiento real
La escena dejó una sensación compartida entre quienes se acercaron: más que una concentración, parecía un experimento sociológico improvisado.
El interés generado en redes sociales contrastó con la escasa realidad del movimiento sobre el terreno. La cita, que prometía ser un punto de encuentro visible, acabó convertida en una concentración de espectadores sin espectáculo.
Zamora, en este caso, no ha sido escenario de consolidación del fenómeno. Y aunque la expectación fue grande, el resultado fue el mismo que en muchas otras ciudades españolas donde estas convocatorias han terminado diluyéndose.
Zamora, al final, asistió a un espectáculo curioso: una convocatoria viral que reunió a espectadores sin espectáculo, cámaras sin protagonistas y expectación sin contenido.
El fenómeno “therian”, al menos en la ciudad, se quedó en lo que muchas veces son las redes sociales: ruido, promesa y humo.
La Marina volvió a la normalidad, los jóvenes se fueron con vídeos para TikTok y la ciudad sumó otro episodio donde internet prometía revolución… y entregó simplemente una tarde de curiosidad colectiva. En Zamora, por ahora, lo salvaje sigue siendo la imaginación digital.
Entre la viralidad y la realidad
El episodio deja varias lecturas.
Por un lado, la capacidad de las redes sociales para movilizar a cientos de jóvenes sin que exista un movimiento real detrás.
Por otro, la curiosidad social que despiertan fenómenos culturales emergentes, incluso cuando su implantación es mínima.
En Zamora, al menos por ahora, el fenómeno no ha cuajado.
La convocatoria quedó en ruido digital… y poco más. Es para hacérselo mirar no creen? Esta sociedad no tendrá más cosas que hacer ...esperemos que en las manifestaciones para una Sanidad Pública digna al menos haya más personas...veremos también en las urnas.