La provincia vuelve a demostrar que quien viene… repite. La ministra de Igualdad, Ana María Carmen Redondo García, ha aprovechado una jornada de descanso para recorrer uno de los rincones más singulares de Zamora: Fermoselle, con parada obligada en su naturaleza, su patrimonio y, cómo no, en su gastronomía.
Acompañada por su familia, la ministra visitó enclaves emblemáticos como el Pozo de los Humos y el paisaje único de los Arribes del Duero, antes de detenerse —bien aconsejada por familiares zamoranos— en el Restaurante España, donde la cocina de la chef Mar Marcos volvió a demostrar por qué se ha ganado prestigio dentro y fuera de la provincia.
De los Arribes al plato
La comida tuvo sabor a territorio.
El bacalao a la Fermosellana fue el plato principal de la jornada elegido por la ministra, acompañado por degustaciones compartidas entre los comensales que convirtieron el encuentro en una experiencia gastronómica completa. No faltaron los "Champis" de Mar, un manjar sencillo del que se pidió la receta...pero no hubo "tu tía" solo los más cercanos a la familia lo saben.
La mesa se regó con vino de La Setera de Fornillos, junto a productos de proximidad zamoranos que reflejan la identidad culinaria de la zona y la exaltación contíuna de una gran profesional como es Mar Marcos. El broche lo puso una torrija de élite, sello de la casa, antes de cerrar la sobremesa con los tradicionales periquillos.
Tras la comida, la ministra posó junto al equipo del restaurante en una imagen que refleja cercanía y reconocimiento al trabajo de un equipo que ha hecho de la hospitalidad su bandera.
Paseo por la villa de los tres reinos
La jornada continuó recorriendo la villa de las mil bodegas, con visita a una de ellas, paseo por el casco histórico y parada en el Castillo de Fermoselle, desde donde contempló el paisaje de los Arribes zamoranos.
Una experiencia que la propia ministra valoró de forma muy positiva y sorpesiva, asegurando su intención de regresar y trasladar la recomendación de visitar Zamora —la del Románico, la del territorio, la de la mesa— en sus próximos encuentros institucionales, textualmente "prometo decir en el próximo Consejo de Ministros que han de pasar por Fermoselle y comer en el España"
Raíces y cercanía
No era su primera visita a la provincia. Aunque nacida en Valladolid, Redondo mantiene vínculos familiares con Zamora, una relación que explica la naturalidad con la que conversó con vecinos que la reconocieron durante el recorrido.
Una figura pública que, más allá de la agenda institucional, mantiene su discurso centrado en la defensa de la igualdad en una sociedad que sigue enfrentando desafíos en ese terreno.
Orgullo de casa
Para Mar Marcos, la jornada fue un reconocimiento más al trabajo diario:
“Es un orgullo poder ofrecer lo que hacemos a cualquiera que se sienta en nuestra mesa”.
Sin distinciones, como siempre —aunque sí con un detalle final: una bolsa de periquillos para la ministra, como recuerdo gastronómico y, quizás, como garantía simbólica de esa promesa de volver.
Porque en Zamora la hospitalidad no se firma en actas…se sella en la mesa.