sábado. 25.06.2022

Los países vecinos se blindan ante ómicron; ¿Qué se puede hacer y qué no?

Reino Unido, Francia y Portugal exigen el certificado Covid y pruebas negativas para prácticamente acceder a cualquier establecimiento, también para acceder al país
Foto archivo certificado Covid
Foto archivo certificado Covid

El avance de la variante ómicron comienza a hacer mella en 38 países de todo el mundo, según datos de la OMS. Una situación que, unida al freno que se quiere imponer a aquellos ciudadanos que aún no han recibido ninguna pauta de la vacuna, ha llevado a los países vecinos con España a imponer restricciones que no sólo nos afectan a nosotros, sino a cualquier persona procedente de países fuera de la llamada Lista Roja. 

En Reino Unido se exige un doble test para acceder al país: uno que habrá que realizarse en el país de origen, con resultado negativo y un máximo de 48 horas previas a tomar el vuelo, y un segundo al aterrizar y que obligará a los pasajeros a guardar cuarentena hasta conocer el resultado en un máximo de dos días. Sólo durante la semana pasada se han detectado más de 160 casos de la nueva variante que ya está estudiando la OMS para tratar de conocer su posible "escape inmunitario" a la vacuna y a anteriores variantes. 

Mientras, el país ha vuelto a imponer el uso obligatorio de la mascarilla en algunos espacios cerrados como es el caso de tiendas y medios de transporte. Todo mientras prepara ya la logística para la cuarta dosis. 

En la vecina Portugal, el certificado Covid resulta imprescindible desde el mismo momento en el que se pretenda cruzar la frontera lusa (por tierra mediante controles aleatorios se solicitará dicho certificado -salvo los trabajadores transfronterizos- mientras que en avión será obligatorio presentar un test negativo). También para alojarse en un hotel o comer en un restaurante, mientras que para acceder a un local de ocio nocturno, se pedirá un test negativo. Tanto Oporto como Lisboa disponen de puestos de test gratuitos, si bien los festejos de Fin de Año ya se han cancelado. 

Mientras, en Francia continúa imponiendo restricciones y no permite la entrada a menos que se disponga de un test negativo o se haya puesto al menos una de las dosis de la vacuna. El pase sanitario es imprescindible para acceder a todos los espacios públicos (se activa por el momento con sólo la primera dosis, si bien a partir del 15 de enero estará supeditado a la tercera dosis a todos los mayores de 18 años). 

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