sábado. 02.03.2024
Enfermera. Fotografía de archivo
Enfermera. Fotografía de archivo

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha reclamado al Gobierno que solucione la situación de indefensión jurídica y sobrecarga laboral que sufren las enfermeras que trabajan en los centros penitenciarios de nuestro país al tener que asumir funciones y labores asistenciales que no son de su competencia.

SATSE se ha dirigido a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias para trasladar de nuevo al Gobierno la problemática laboral y profesional que sufren desde hace mucho tiempo las enfermeras que atienden a la población reclusa y que tiene su origen en el déficit existente de médicos, el cual todo apunta que va a seguir empeorando.

El Sindicato subraya que este déficit está obligando a las enfermeras a trabajar en unas condiciones de indefensión y falta de seguridad jurídica, al tener que asumir competencias y funciones médicas sin un mínimo respaldo legal y en un entorno especialmente complejo e inseguro por la población a la que se asiste y la habitual gran demanda asistencial que existe en los centros penitenciarios.

Según SATSE, la “confusión competencial” que actualmente se está produciendo en la Sanidad Penitenciaria por la falta de médicos podría entenderse como una inducción al intrusismo profesional que no se puede tolerar y en el que las enfermeras no quieren incurrir en ningún caso.

Asimismo, manifiesta su disconformidad con el Servicio de Guardias Telemáticas, ya que se ha demostrado insuficiente ante situaciones en las que la enfermera debe realizar la primera atención de urgencia sin demora o, por el contrario, se convierte en un simple mediador a la hora de realizar la conexión entre el médico que está de guardia telemática y el paciente.

“Los profesionales de Enfermería se están viendo obligados a trabajar dentro de un marco de dudosa legalidad e incertidumbre profesional, en el que se ven sometidos a la presión de mandos penitenciarios y funcionarios para que resuelvan situaciones que no les corresponde resolver”, asevera.

Por ello, SATSE entiende prioritaria la existencia de protocolos que indiquen claramente la actuación a seguir por parte de las enfermeras dentro del marco legal y de sus competencias. Se requieren instrucciones, por ejemplo, para la renovación de tratamientos psicotrópicos, revisión de pacientes en tratamiento con terapias sustitutivas de opiáceos, solicitud de pruebas diagnósticas…

De otro lado, el Sindicato advierte que desde la administración no se está protegiendo la salud laboral de estos profesionales, los cuales están viendo perjudicada su salud y seguridad en el trabajo. “Se debería vigilar especialmente el estrés, el agotamiento o la depresión derivados de las deficiencias en la organización y gestión del trabajo”, agrega.

En concreto, SATSE apunta algunas de las condiciones negativas que pueden influir en la salud de las enfermeras, como las exigencias contradictorias y la falta de funciones claras del puesto; la falta de participación en la toma de decisiones, la deficiente gestión de los cambios organizativos, o la falta de apoyo y de comunicación por parte de sus superiores.

Por último, el Sindicato demanda que se garantice que las actividades en contacto con internos se desarrollen siempre en el Módulo de Enfermería, y con presencia de personal de vigilancia, ya que no se les reconoce ni retribuye que su trabajo se realiza en contacto directo con internos, incluso en otros lugares del centro penitenciario. Se considera, a pesar de ello, asimilado a un trabajo de oficina, mientras que al personal de vigilancia sí se le reconoce, constituyendo esto un agravio que no tiene justificación, concluye.

Piden que se solucione "la indefensión y sobrecarga" que sufren las enfermeras que...