sábado 16/10/21

Jueves Santo: Penitente Hermandad de Jesús Yacente

La Penitente Hermandad a su paso por las calles (Foto: Horacio Navas)

Caperuces y túnicas blancas en la noche del Jueves parecen querer sostener la negrura del cielo cuando Cristo pasa muerto por las calles en un cortejo que sobrecoge por su silencio, sólo roto por las esquilas del viático, que culmina con el canto del Miserere en la Plaza de Viriato. Entonces la noche se hace cántico en centenares de gargantas que claman por la misericordia de Dios ante el mismo Dios hecho Hombre.

ITINERARIO: Sale a las 23.00 horas de la noche, partiendo de la iglesia de Santa María la Nueva, Plaza Santa María la Nueva, Hospital, Damas, Plaza de Viriato, Ramos Carrión, Plaza Mayor, Balborraz, San Leonardo, Plaza de San Leonardo, San Juan de las Monjas, Puerta Nueva, Corredera, Plaza de Santo Tomé, Tenerías, Plaza de Zumacal, Paternoster, Plaza de la Horta, Alfamareros, La Plata, Zapatería, Plaza Santa Lucía, Cuesta de San Cipriano, Chimeneas Doncellas Moreno, Las Damas, Plaza de Viriato (Canto del Miserere), Las Damas, Hospital y entrada en la Iglesia de Santa María la Nueva.

Historia

Imagen de Jesús Yacente. (Foto:Alberto García Soto)La Penitente Hermandad de Jesús Yacente fue fundada en el año 1941, tras el hallazgo de la imagen en la iglesia del convento de La Concepción, dejando al descubierto una de las mejores tallas de cuantas desfilan en la Pasión zamorana y una de las imágenes de mayor devoción en la ciudad.
Con una cuidada estética en todo el cortejo –que alterna diversos itinerarios- los hermanos (únicamente varones) visten caperuz y túnica de estameña blanca rematada con puños ribeteados de morado, fajín morado y hachón con vela roja.

La cofradía tiene su sede en la iglesia de Santa María la Nueva, donde recibe culto Jesús Yacente, si bien su restauración en los últimos años ha motivado el traslado de la imagen a la iglesia de San Juan y el inicio de su itinerario desde la iglesia de San Cipriano.

Jesús Yacente es portado en unas sencillas andas (Foto Horacio Navas)El desfile procesional incorpora varios elementos como tres grande cruces de madera (dos como símbolo de mayordomía y una de penitencia), así como el libro fundacional de la hermandad. Además, los cofrades más jóvenes llevan en un cojín morado la corona y los clavos, realizados en plata. El impresionante silencio en que discurre el cortejo sólo se ve interrumpido por el sonido del viático, en recuerdo de las esquilas que precedían el paso del sacerdote cuando se le aplicaba la extremaunción a un enfermo.

Destaca como acto principal, ya de madrugada, desde 1953 el cántico del Miserere por el Coro Sacro Jerónimo Aguado, que tiene lugar en la Plaza Viriato presenciado por miles de personas y que se ha convertido en uno de los momentos álgidos de la Semana Santa de Zamora.

Imagen: Aunque atribuida durante muchos años a la mano de Gregorio Fernández, la impresionante talla de Jesús Yacente salió de la gubia de uno de sus discípulos más aventajados, Francisco Fermín, quien la realizó en el segundo cuarto del siglo XVII para el ya desaparecido convento de los Dominicos.

Un momento del desfile procesional (Foto Horacio Navas)Dónde verla: Por su cuidado y equilibrado sentido estético, por la sobriedad de sus elevados caperuces y el impresionante silencio que preside el cortejo, cualquiera de los puntos reseñados en el itinerario es bueno para presenciar su paso por las calles. Destaca, este año, la bajada por la cuesta de Balborraz o su paso por las estrechas calles de los Barrios Bajos, así como la subida por San Cipriano, además del cántico del Miserere, momento álgido del desfile procesional y de la propia Pasión en Zamora.

 

 

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