Diario de un viaje hacia la guerra: cuatro años después

Hay viajes que empiezan en una carretera y terminan en la memoria o en día a día

Han pasado ya cuatro años desde aquel marzo de 2022 en el que Europa despertó con el ruido de la guerra hoy más de 60 conflictos armados asolan la tierra, Gaza, Irán, África...la locura de un puñado de cabezas sin sentido común hacen que el mundo siga revuelto y como de revuelto.... La invasión rusa de Ucrania apenas llevaba unos días cuando comenzamos a recibir las primeras imágenes: estaciones abarrotadas, familias caminando con una maleta, madres con niños en brazos cruzando fronteras heladas. Esta es cuatro años después mi visión de aquel viaje que repetí en 2024.
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En ese momento algo se activó

No era política, ni diplomacia, ni estrategia. Era otra cosa más sencilla: la necesidad de ayudar. La ONG Acción Norte empezó a organizar una caravana humanitaria. Furgonetas cargadas de ayuda, voluntarios dispuestos a cruzar media Europa y un destino claro: la frontera de Ucrania. Desde Zamora News decidimos acompañar aquella misión. Javi Bodego con el que teníamos y mantenemos una relación de casi hermanos...lo puso fácil.

No sabíamos exactamente qué íbamos a encontrar.

Pero sí sabíamos que había que ir.

Kilómetros de solidaridad

La salida fue una mezcla de nervios, incertidumbre y determinación. Las furgonetas iban cargadas con medicamentos, alimentos, ropa y material sanitario. Cada caja representaba un pequeño gesto de solidaridad de cientos de personas que habían colaborado en la recogida. Solidaridad llegada de toda la provincia de Zamora, seleccionamos material y ayuda y allá que nos fuimos.

El viaje pronto se convirtió en una experiencia humana. Kilómetro a kilómetro atravesamos España, Francia, Alemania y Polonia mientras las noticias hablaban de bombardeos, ciudades sitiadas y millones de refugiados. Nos encontrábamos con más caravanas de solidaridad que nos animaban y claro nosotros a ellos, Portugueses y Franceses se sumaban a aquellas filas de 4/5  o diez o 12 furgonetas y camiones que nos dirigíamos hacia Ucrania.

Europa volvía a sentir algo que creíamos enterrado: la guerra dentro de sus fronteras.

Recuerdo largas horas de conducción, áreas de servicio silenciosas y conversaciones que empezaban hablando de logística y terminaban hablando de la vida. Porque cuando uno viaja hacia una guerra, inevitablemente se pregunta muchas cosas. Yo llevaba a Mayya nuestra intérprete, la mujer de mi amigo Álvaro que tenía a su madre en zona de guerra pero hacía ya años, porque la guerra de Ucrania y Rusia se forjó hace años más de una década atrás, una guerra silenciosa de la que nadie hacía noticias, una guerra que sumía a Donetsk y Lugansk  parte del Donbás en la miseria, y la sangre.

El silencio de la frontera

La llegada a la frontera fue un golpe de realidad. Miles de personas cruzaban cada día hacia Polonia. Mujeres con niños, ancianos, familias enteras que habían dejado atrás su vida en cuestión de horas. Había cansancio, miedo y también dignidad. Los voluntarios de distintas organizaciones se multiplicaban para ofrecer comida caliente, transporte o simplemente una palabra amable.

Allí entregamos la ayuda que habíamos transportado durante más de tres mil kilómetros. Pero la misión no terminaba ahí.

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El viaje de vuelta

El convoy tenía una segunda parte. Volveríamos a España con personas que necesitaban salir de Ucrania. Finalmente regresamos con 35 refugiados y tres mascotas, familias que iniciaban un viaje hacia una vida completamente nueva. La guerra se quedaba atrás. Pero sus heridas viajaban con ellos.

En el camino de regreso hubo momentos difíciles, silencios largos, lágrimas discretas. También hubo risas de niños, algo que siempre devuelve la esperanza.

Aquel convoy dejó de ser un grupo de vehículos. Se convirtió en una pequeña comunidad en movimiento.

Cuando Zamora se convirtió en refugio

Recuerdo especialmente la llegada a España. Tras cruzar Irún, el convoy empezó a dispersarse hacia distintos destinos. Algunos refugiados continuarían hacia otras ciudades europeas.

Otros se quedarían en Zamora. Allí comenzaba para ellos una nueva vida. Para nosotros terminaba un viaje que había cambiado muchas cosas. Entre otras el panorama y la visión del cielo, que no era azul sino rojo. Una ola de polvo africano se instauró en media Europa, y cuando llegábamos a Zamora todo parecía un paisaje lunar el cielo rojo y polvo naranja por todas partes. Era el apocalipsis?...pues no, pero se parecía mucho a lo que vimos en nuestro viaje, mucho de nuevo, mucho de dolor interior y mucho de replantearse la vida.

Cuatro años después

Han pasado cuatro años.

La guerra sigue marcando el destino de Ucrania y de Europa.  Pero aquel viaje sigue vivo en la memoria de quienes lo vivimos. Fue una lección de humanidad.

Una demostración de que, incluso en los momentos más oscuros, siempre hay personas dispuestas a hacer algo. Conducir miles de kilómetros para ayudar a alguien que no conoces tiene una recompensa increíble, te cambia la vida. A veces la historia no se escribe en los grandes despachos.

A veces se escribe en una furgoneta cargada de ayuda humanitaria, en una frontera helada de madrugada o en el abrazo de alguien que acaba de encontrar un lugar seguro.

Y durante unos días de marzo de 2022, Zamora también estuvo allí. Y a Jose Luis Novoa lo echamos mucho de menos...Amigo sigues siendo más grande que el día de la matanza...

La narración cronológica del viaje

Diario de la caravana solidaria Zamora – Ucrania

Jornada 1 – Salida hacia Europa
Comienza el viaje de la caravana humanitaria organizada por Acción Norte. Furgonetas cargadas de ayuda parten hacia la frontera ucraniana.

➡ Diario completo
https://www.zamoranews.com/articulo/reportajes/Diario+de+un+viaje+hacia+la+guerra%3A+Cielo%2C+tierra%2C+trigo+y+libertad.+Jornada+inicial/20220311095117199838.html


Jornada 2 – Europa se moviliza
El convoy continúa su avance atravesando Europa mientras crece el drama de los refugiados ucranianos.


Jornada 3 – Kilómetros hacia la frontera
La tensión aumenta a medida que los voluntarios se acercan a Polonia y a la zona de acogida de refugiados.


Jornada 4 – La frontera del éxodo
Miles de personas cruzan cada día desde Ucrania. El convoy entrega ayuda humanitaria en los puntos de recepción.


Jornada 5 – El regreso con refugiados
El convoy inicia el viaje de vuelta con 35 refugiados y tres mascotas, que abandonan la zona de guerra rumbo a España.


Jornada 6 – Entrada en España
Tras más de 3.000 kilómetros de regreso, la caravana cruza Irún.

Crónica final del viaje
https://www.zamoranews.com/articulo/reportajes/diario/20220317081734200623.html


La frase más importante y la que destacaría tras la experiencia:

“A veces la historia no se escribe en los grandes despachos.
A veces se escribe en una furgoneta cargada de ayuda, en una frontera helada y en el abrazo de alguien que acaba de intentar salvar su vida.”

 

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