Abrieron los Pelambres por fin

Ya era hora, Zamora está de enhorabuena.
IMG-20260522-WA0266
photo_camera IMG-20260522-WA0266
El merendero de Los Pelambres vuelve a latir frente a la Catedral: Zamora recupera uno de sus lugare
IMG-20260522-WA0271
Merendero los Pelambres 

s de culto
Había ganas. Muchas. Y esta tarde se ha notado. La reapertura del merendero de Los Pelambres ha devuelto a Zamora uno de esos rincones que forman parte de la memoria colectiva de generaciones enteras. Un lugar de encuentros, de vermús eternos, de tardes de verano junto al Duero y de fotografías obligadas con la Catedral al fondo.
Tras demasiado tiempo cerrado, problemas administrativos, retrasos, la pérdida del primer adjudicatario y una reforma integral que ha afectado a cocina, comedor y restaurante, el enclave ha vuelto por fin a abrir sus puertas este 22 de mayo. Y lo ha hecho como debía: con la terraza llena, las mesas ocupadas, las bandejas echando humo y la sensación de que Zamora recupera una pequeña parte de sí misma.
Porque pocos lugares tienen una postal semejante. Sentarse en Los Pelambres es mirar de frente a la majestuosidad de Catedral de Zamora mientras el padre Duero discurre tranquilo a escasos metros. Una imagen que cualquier zamorano ha enseñado alguna vez con orgullo a familiares y amigos venidos de fuera. Da igual que lleguen desde Bilbao, Madrid o cualquier otro punto de España: la parada en Los Pelambres siempre acaba siendo obligatoria.
La tarde acompañaba, quizá incluso demasiado calurosa para estas fechas de mayo, pero precisamente ese calor invitaba todavía más a lo que allí se respiraba: refrescos fríos, vinos de la tierra, cervezas heladas, tapas compartidas y ese arroz a la zamorana que vuelve a encontrar escaparate en un lugar privilegiado.
La reapertura supone también recuperar vida junto al río. Un espacio que Zamora necesitaba abierto y funcionando. Porque la ciudad tiene patrimonio, tiene gastronomía y tiene paisaje, pero sobre todo necesita espacios donde todo eso se una y pueda disfrutarse con normalidad. Y Los Pelambres es exactamente eso: una ventana perfecta para presumir de Zamora.

IMG-20260522-WA0273
Pelambres

Esta primera tarde ha sido casi un reencuentro sentimental entre la ciudad y uno de sus establecimientos más emblemáticos. Conversaciones, reencuentros, curiosos acercándose a ver el nuevo aspecto del local y muchos zamoranos celebrando simplemente que el merendero vuelva a estar vivo.
Zamora recupera así uno de esos lugares donde no solo se come o se toma algo. Se disfruta la ciudad. Se contempla. Se presume de ella. Y eso, en una ciudad como la Bien Cercada, vale muchísimo.

Comentarios
Más en Cultura / Turismo