Zamora ha acogido este viernes 1 de mayo, Día del Trabajador, una manifestación convocada por los sindicatos CCOO y UGT en la que cientos de personas han salido a la calle para exigir mejoras laborales, salariales y sociales. La movilización ha partido desde La Marina hasta la Plaza Mayor en un ambiente reivindicativo marcado por la situación económica, la precariedad laboral y el acceso a la vivienda.
La convocatoria del Primero de Mayo se ha desarrollado, como cada año, con el objetivo de reivindicar derechos laborales y sociales para los trabajadores. Este año, los sindicatos han puesto el foco en problemas estructurales que afectan especialmente a la provincia, como los bajos salarios, la precariedad en el empleo, el encarecimiento de la vivienda y el deterioro de los servicios públicos, con especial énfasis en la sanidad.
En el acto central de la jornada, el secretario de CCOO Zamora, Jesús Carretero, ha subrayado la necesidad de avanzar en derechos laborales con un mensaje claro: “Hoy salimos a la calle con un mensaje claro, derechos, no trincheras, y reivindicamos tres cosas fundamentales: salarios. Zamora no puede seguir a la cola, necesitamos aumentar los salarios y trabajar menos para vivir más”.
Carretero ha incidido también en la problemática de la vivienda, señalando que las subidas salariales no pueden verse absorbidas por el coste del alquiler o la hipoteca. Asimismo, ha defendido la necesidad de fortalecer la democracia y los servicios públicos: “Zamora tiene que dejar de ser noticia por lo que se pierde y hay que empezar a que sea noticia por los derechos que se ganan”.
Por su parte, el secretario de UGT Zamora, Juan Escudero, ha centrado su intervención en la situación política y laboral, alertando sobre la deriva de algunos gobiernos y la necesidad de proteger el diálogo social. Escudero ha advertido de la preocupación sindical ante ciertos escenarios políticos: “Estamos viendo que tanto a nivel internacional como regional la derecha se está juntando con la extrema derecha y empieza a tomar tintes de preocupación para las organizaciones sindicales”.
En el ámbito laboral, Escudero ha denunciado retrasos en el pago de nóminas en algunos sectores y la paralización de convenios colectivos en la provincia: “Seguimos teniendo cinco convenios todavía por negociar, como funerarias o panadería, que llevan eternamente parados”.
Asimismo, ha reclamado a la patronal que retome la negociación colectiva y ha defendido la necesidad de subir los salarios por encima del IPC, debido al aumento del coste de la vida: “El trabajador no puede llegar a final de mes aunque le suban el salario mínimo”.
Los sindicatos han coincidido en señalar la preocupación por el acceso a la vivienda, la pérdida de población joven y la falta de oportunidades laborales, factores que, según han advertido, siguen contribuyendo al éxodo juvenil en la provincia.