Hasta hace apenas unas semanas, Zamora era un nombre completamente desconocido para ellos. Cuando pensaban en España les venían a la mente destinos como Barcelona, Andalucía o las grandes ciudades turísticas del país, pero nunca habían oído hablar de una ciudad que atesora una de las mayores concentraciones de arte románico de Europa. Hoy, sin embargo, pasean por las orillas del Duero descubriendo un patrimonio que, de forma inesperada, guarda numerosos vínculos con la historia y la arquitectura de su propia tierra.
La historia que les ha traído hasta Zamora tiene mucho de casualidad, pero también de emoción y generosidad. Esta pareja, residente en la ciudad alemana de Fulda y dedicada desde hace años a la venta de cocinas y artículos de menaje, no participó directamente en el concurso que les ha permitido viajar hasta España. Fue la cuñada de ella quien rellenó el cupón de una campaña promocional impulsada por la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora en varias publicaciones alemanas y resultó ganadora de un viaje valorado en unos 2.500 euros.
Sin embargo, una enfermedad oncológica le impidió disfrutar del premio. Ante esa situación, decidió ceder el viaje a sus familiares, que además celebran este año cuatro décadas de matrimonio. Un gesto cargado de cariño que ha terminado convirtiéndose en una experiencia inolvidable para ambos.
Antes de emprender el viaje buscaron información sobre el destino. Apenas encontraron referencias en su entorno y reconocen que jamás habían escuchado hablar de Zamora. Sin embargo, la curiosidad fue creciendo a medida que descubrían imágenes de la ciudad, su patrimonio monumental y la importancia que tiene el románico zamorano dentro del panorama europeo.
La pareja permanecerá siete días en Zamora, tiempo suficiente para recorrer algunos de sus principales monumentos y acercarse también a distintos rincones de la provincia. Y la primera impresión no ha podido ser mejor.
“Nos ha sorprendido mucho la limpieza de la ciudad y la cantidad de zonas verdes que tiene”, explican. Una valoración que hacen extensiva no solo al casco histórico, sino también a barrios y calles alejados de los itinerarios turísticos más habituales. Tras instalarse en el NH Palacio del Duero, uno de sus primeros paseos les llevó hasta el entorno del río, donde comenzaron a descubrir una imagen de España muy distinta a la que habían imaginado.
La visita les ha permitido encontrar además una inesperada conexión entre Alemania y Zamora. Fulda, su ciudad de origen, cuenta también con un destacado patrimonio histórico y religioso y es conocida por su arquitectura románica. De alguna manera, explican, han viajado del románico alemán al románico español, estableciendo un puente cultural que desconocían antes de iniciar el viaje.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de la pareja fue descubrir que el responsable de Turismo del Ayuntamiento de Zamora es alemán. Acostumbrados a que la política local esté estrechamente ligada al lugar de origen de quienes la ejercen, reconocen que les sorprendió encontrar a un compatriota ocupando una concejalía en una ciudad del interior de España. La circunstancia sirvió además para romper el hielo durante el encuentro y compartir impresiones sobre las similitudes y diferencias entre ambos países, así como sobre las posibilidades de estrechar los lazos culturales y turísticos entre Alemania y Zamora.
Durante la recepción organizada por el concejal de Turismo, Christoph Strieder, la pareja recibió además un regalo muy especial: un ejemplar de un libro sobre Zamora que acaba de publicarse en alemán. Una obra concebida para acercar la historia, el patrimonio y la identidad de la ciudad a los lectores germanoparlantes.
El autor del libro es un reconocido historiador y urbanista alemán que participó en los procesos de reordenación urbana desarrollados en Berlín tras la caída del Muro, una trayectoria que aporta una mirada singular sobre la evolución de las ciudades históricas europeas. La publicación acaba de ver la luz en Alemania y se presenta como una nueva herramienta para promocionar Zamora en uno de los mercados turísticos que el Ayuntamiento considera estratégicos.
La presencia de estos visitantes es también el reflejo de una estrategia que el Consistorio quiere reforzar en los próximos meses. El propio Strieder lleva años defendiendo el potencial del mercado alemán para un destino como Zamora, especialmente entre viajeros interesados en el patrimonio cultural, la historia, la naturaleza y los lugares alejados de la masificación turística.
Dentro de esa apuesta, el concejal prepara una nueva acción promocional que se desarrollará entre finales de junio y principios de julio en Berlín. La iniciativa incluirá encuentros y presentaciones dirigidas a medios de comunicación alemanes con el objetivo de dar visibilidad no solo a Zamora capital, sino también al conjunto del territorio fronterizo con Portugal.
La intención es mostrar la riqueza patrimonial, paisajística y gastronómica de La Raya, un espacio transfronterizo que une culturas, tradiciones e historia a ambos lados de la frontera y que despierta cada vez más interés entre los viajeros europeos que buscan experiencias auténticas y alejadas de los circuitos convencionales.
Mientras tanto, la pareja de Fulda continúa descubriendo una ciudad de la que no había oído hablar hace apenas unas semanas y que ahora recorrerá durante una semana completa. Un viaje nacido de un golpe de suerte, de la generosidad de una familiar que no pudo disfrutar del premio y de una campaña turística que aspira a situar a Zamora en el mapa de miles de viajeros alemanes.