La primavera de 2026 ya forma parte de la historia meteorológica de Castilla y León y, de forma particular, de Zamora. Así lo han puesto de manifiesto este martes el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, y el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Castilla y León, Manuel Mora, durante la presentación del balance climático de los meses de marzo, abril y mayo.
Los datos difundidos por AEMET confirman que Castilla y León ha vivido una primavera extremadamente cálida, la más calurosa desde que existen registros en 1900, con una anomalía térmica de dos grados sobre los valores habituales.
En Zamora, el comportamiento fue especialmente significativo. La temperatura media del trimestre alcanzó los 14,7 grados, frente a los 12,4 grados del periodo de referencia 1991-2020, lo que supone una desviación positiva de 2,3 grados y establece un nuevo récord para la serie histórica de la ciudad.
El informe destaca además que el 28 de mayo se alcanzaron 36,3 grados en Zamora, la temperatura máxima más alta registrada nunca en un mes de mayo, superando la anterior marca histórica.
Uno de los meses más excepcionales fue abril. Según AEMET, Zamora registró una temperatura media mensual de 16 grados, la más elevada para este mes desde que existen datos, superando el anterior récord que databa de 1945. También se batieron registros en la temperatura máxima media diaria, en la temperatura mínima media y en el número de jornadas con temperaturas superiores a los 25 grados.
En el conjunto de Castilla y León, la primavera dejó además 17 días con temperaturas máximas iguales o superiores a 25 grados y seis jornadas por encima de los 30 grados, cifras muy superiores a las registradas habitualmente durante este periodo del año.
Respecto a las precipitaciones, la comunidad cerró la primavera con un déficit aproximado del 17 %, aunque con importantes diferencias según las zonas. En Zamora se recogieron 102 litros por metro cuadrado, ligeramente por debajo de la media climática, que se sitúa en 110 litros.
Pese a ello, el balance del año hidrológico, comprendido entre octubre de 2025 y mayo de 2026, continúa siendo positivo. AEMET señala que Castilla y León presenta un comportamiento húmedo, con un superávit de precipitaciones cercano al 11 % respecto a los valores medios.
Durante la comparecencia, Manuel Mora destacó el carácter extraordinario de los registros alcanzados durante la primavera, especialmente durante abril, un mes que igualó o superó numerosas marcas históricas en distintos observatorios de la comunidad. Mientras, Jacinto Canales incidió en la importancia de disponer de información meteorológica precisa para anticipar los efectos que fenómenos como las altas temperaturas pueden tener sobre sectores como la agricultura, la gestión del agua o la prevención de incendios.