Zamora se enfrenta a días de tensión en la sanidad pública con la huelga convocada por el sindicato CESM, que podría repetirse cinco jornadas al mes si el Ministerio de Sanidad no atiende las demandas de los médicos. Según Tomás Toranzo, portavoz del sindicato, la paralización ya ha afectado a quirófanos y pruebas complementarias, aunque los servicios mínimos establecidos por la Consejería de Sanidad mantienen la atención crítica y limitan el impacto sobre la población.
En detalle, la Consejería de Sanidad de la Junta ha dispuesto 67 médicos en el turno de mañana, 22 en el de tarde y 17 por la noche para la atención hospitalaria en la provincia. En la capital, dos médicos por turno garantizan la atención en Benavente y Toro, mientras que en los centros de salud se asegura un médico por turno. Según Toranzo, aunque estas medidas reducen el efecto directo de la huelga, no ocultan las graves carencias del sistema sanitario ni la sobrecarga profesional que afecta a los médicos. De hecho, una de sus reivindicaciones es acabar con las guardias de 24 horas.
El portavoz de CESM insiste en que la huelga no es solo una protesta salarial: los médicos reclaman un estatuto propio y que sean los sindicatos representativos quienes negocien sus condiciones, frente a un deterioro profesional que provoca desmotivación, fuga hacia la sanidad privada y abandono de la profesión. Toranzo destaca la paradoja de España: un país con alta tasa de titulados en Medicina, pero con numerosas vacantes tanto en hospitales como en atención primaria.
Entre las dificultades de la profesión, Toranzo recuerda que los médicos no pueden acogerse a las 35 horas semanales, que deben cumplir mil horas adicionales al año y asumir movilidad obligatoria, condiciones que no afectan a otros profesionales sanitarios. Además, critica que los recientes acuerdos entre sindicatos de clase y la Administración consolidan los recortes salariales, de modo que incluso con la subida prevista del 8%, los médicos seguirán percibiendo menos que en 2010.
Para CESM, estas jornadas de huelga buscan alertar sobre las carencias del sistema sanitario, visibilizar la gravedad de la situación profesional y defender condiciones laborales dignas para los médicos, mientras la Consejería de Sanidad asegura que los servicios críticos y la atención urgente permanecerán garantizados en toda la provincia.