lunes. 15.04.2024
perro en la calle foto de archivo
perro en la calle foto de archivo

Se acabaron los días de buen tiempo y vuelven las temperaturas propias de los meses más fríos del año. Lluvias, temperaturas por debajo de los 10 grados e incluso jornadas con nieve, protagonizarán las próximas semanas y los animales que se encuentren en exteriores, especialmente los perros, pueden sufrir sus consecuencias si no se cuenta con las medidas oportunas. En este contexto, expertos de KIWOKO, el mayor grupo de tiendas para el cuidado animal, explican técnicas sencillas para detectar cuándo el animal necesita una capa de abrigo extra para mantener su calor corporal y no poner en riesgo su salud.

Ana Ramírez, la directora técnica veterinaria de Kivet, la red de centros veterinarios de KIWOKO, explica: “estos animales, a pesar de estar preparados para soportar bajas temperaturas en exteriores, también sufren el contraste entre la temperatura del hogar y la que hace fuera, lo que puede llegar a derivar en problemas para su salud o enfermedades como la hipotermia. En este contexto, ofrecer una capa extra de abrigo, ya sea con ropa como jerséis, abrigos  y chubasqueros e incluso mantas, puede ayudar a proteger al animal y contrarrestar el frío o la humedad”. 

En ese sentido, los expertos de KIWOKO señalan diferentes aspectos a considerar para definir si el animal necesita o no abrigo en sus paseos diarios:

  1. Perros de tamaño pequeño.  Este tipo de perros está más en contacto con el suelo, esté frío, húmedo o nevado. Esto provoca que, por lo general, pierdan calor de forma más rápida y sufran más las temperaturas bajas.
  2. Perros de pelaje corto o sin pelaje. La ausencia de pelaje impide el aislamiento del cuerpo del animal con el ambiente exterior. En ese sentido, el frío y la humedad se posicionan como enemigos absolutos de estos animales, que no están adaptados al clima invernal.
  3. Perros seniors. Los perros que superan la edad adulta y se aproximan a su etapa más senior se vuelven más vulnerables a las bajas temperaturas. Y es que, a medida que la edad avanza la termorregulación se limita y se potencia su sensibilidad a los cambios de temperatura.
  4. Cachorros y perros jóvenes. Al igual que los perros seniors, los cachorros pueden sufrir mayores dificultades para regular su temperatura corporal que los perros adultos.
  5. Perros con pelo largo. Especialmente si llueve, hay humedad o niebla y esta humedad se queda impregnada en el animal. Esto puede irritar su piel y provocar fuerte picazón que obliga al can a rascarse insistentemente, con la boca o las uñas sucias, pudiendo ocasionar infecciones a causa de las bacterias u hongos.

¿Y si percibo durante los paseos que el animal tiene frío? Durante los paseos, y en especial, en los momentos en los que las temperaturas están más bajas, es clave permanecer atentos de las señales que emita nuestro perro. Si tu animal tiembla y tiene las orejas o el cuerpo muy frío, te puede estar indicando que necesita una capa extra de abrigo.

“Una vez hayamos detectado que nuestro fiel compañero necesita abrigo debemos considerar cuál es el más adecuado para el animal, ya sea por su tamaño, vitalidad o ejercicio que realice. Y es que debemos verificar que el animal lleva una prenda que le resulte cómoda y se utilice en situaciones justificadas, ya que el uso excesivo de ropa puede resultar contraproducente. Por eso, en caso de dudas, es clave consultar a tu veterinario de confianza qué tipo de abrigo es el más adecuado para él”, concluye Ramírez.

¿Cómo identificar si tu perro necesita una capa de abrigo extra?