miércoles. 24.07.2024
Aceite de cocina. Fotografía de archivo
Aceite de cocina. Fotografía de archivo

En febrero de 2021, una botella de un litro de aceite virgen extra de marca blanca costaba 3,45 euros. Hoy, ese mismo producto cuesta 9,46 euros, una subida del 174%. Esta cifra refleja lo que muchos hogares han sentido: el “oro líquido” es ahora un lujo, no solo por su calidad sino también por su precio.

El Gobierno ha anunciado la supresión temporal del IVA a partir de julio, lo que reducirá el precio del aceite en unos 50 céntimos, según Enrique García, portavoz de la OCU. García indica que la reducción del IVA se suma a una bajada previa del 5% en los precios, acumulando un ahorro de 1 euro por litro desde mayo.

El Consejo de Ministros aprobará esta medida el próximo martes, pero hay dudas sobre si la reducción se trasladará a los consumidores. Cristóbal Cano, de la UPA, advierte que el beneficio podría quedarse en la distribución. Facua es aún más crítica, acusando al gobierno de maquillar su inacción ante las subidas ilegales de márgenes en el sector.

Facua también reprocha al ministro de Agricultura, Luis Planas, y al exministro de Consumo, Alberto Garzón, por su pasividad. Rubén Sánchez, secretario general de Facua, asegura que el encarecimiento ha llegado al 165% en algunos casos y de media a un 75% en los últimos doce meses.

Pedro Barato niega las acusaciones de especulación, atribuyendo la subida de precios al aumento de los costos de producción. Luis Moreno García, propietario del bar Lambuzo en Madrid, ve la medida como un parche más que una solución real.

El gobierno pretende "incentivar" la demanda de aceite de oliva, clasificándolo entre los alimentos básicos para aplicar un IVA superreducido del 4% en el futuro.

El presidente de una cooperativa de Martos, Esteban Santiago, menciona que la última campaña tuvo una producción muy baja debido a la sequía, pero se muestra optimista para este año.

El precio del aceite de oliva se dispara un 174% en dos años