La Policía Nacional, en colaboración con fundaciónSOL, ha presentado una nueva pieza de concienciación dentro de la campaña “Somos su Mejor Red”, destinada a proteger a la infancia y adolescencia en el entorno digital y sensibilizar sobre los riesgos de la violencia en internet, evitando su normalización. La iniciativa se centra en visibilizar un tipo de violencia creciente en entornos escolares y digitales, el Happy Slapping, que aprovecha el acceso temprano a redes sociales y dispositivos móviles para grabar y difundir agresiones.
El Happy Slapping (“bofetada feliz”) surgió en el Reino Unido en 2005 y, pese a su nombre, consiste en grabar agresiones físicas, verbales o sexuales y difundirlas online, generando un daño que va más allá del momento del ataque. El objetivo de quienes lo perpetran suele ser ganar popularidad o “likes”, mientras que la víctima sufre una doble victimización: la agresión y la humillación pública que se prolonga con la viralización.
Según la Memoria de la Fiscalía General del Estado 2025, en 2024 se registraron 12.563 delitos de lesiones cometidos por menores, un 8% más que en 2022, y 120 causas por homicidio o tentativa de homicidio, un 18,8% más que en 2023. La Fiscalía alerta de que el aumento de delitos también se produce a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería, con plataformas como WhatsApp (66,4%), Instagram (50,5%) y TikTok (49,5%) como principales canales. Además, el 14,2% de los casos de ciberacoso incluyen el uso de inteligencia artificial para crear contenido falso o suplantar identidades.
Juan Cristóbal Cabiedas Pedraza, Inspector de Policía Nacional con más de 28 años de experiencia, advierte: “El Happy Slapping es una práctica extendida que trasciende lo físico y se expande masivamente en el mundo digital. Debemos fomentar la capacidad crítica y el uso responsable de redes y tecnologías en adolescentes, para que comprendan el alcance de sus actos y el daño que pueden causar. No son bromas: pueden constituir delitos contra la integridad moral, lesiones o amenazas. Los menores a partir de 14 años tienen responsabilidad penal, con consecuencias que se prolongan hasta la vida adulta”.
La pieza audiovisual de fundaciónSOL invita a la reflexión: “Cuando una agresión se graba y se difunde, la humillación se multiplica. No se trata solo del daño físico o verbal, sino de la exposición pública y los comentarios crueles”, explica Claudia Caso, directora de la fundación. “Lo preocupante es que muchos jóvenes perciben estas agresiones como contenido, no como violencia”.
Según Save the Children, el Happy Slapping implica responsabilidad no solo del agresor, sino de todos los que graban, difunden o interactúan con el contenido. En el 61% de los casos, los agresores pertenecen al entorno cercano de la víctima, evidenciando la conexión entre ciberacoso y bullying, un problema en aumento. Solo en 2024 se registraron 1.196 casos de acoso escolar, sin contar posibles casos ocultos por infradenuncia.
Recomendaciones de prevención de fundaciónSOL y Policía Nacional:
- No mirar hacia otro lado: hablar con los menores sobre la violencia online.
- Educar en empatía digital y responsabilidad para evitar que la violencia se normalice.
- Reconocer que detrás de cada vídeo hay una víctima real con consecuencias emocionales y legales.
- Dejar claro que grabar o compartir una agresión también es participar en ella.
- No dar “likes”, no grabar y no difundir como forma activa de proteger.
- Evitar exposición continua a contenido violento para prevenir insensibilización.
- Reportar contenido a las plataformas y denunciar ante la justicia si es necesario.
- Guardar evidencia digital antes de presentar denuncias judiciales.
Estos datos subrayan la importancia de reforzar la concienciación y prevención frente a la violencia digital. Promover un uso responsable de la tecnología, fomentar la empatía digital y rechazar la difusión de contenidos violentos son pasos esenciales para crear un entorno digital más seguro para niños y adolescentes.