jueves 20/1/22

Una nueva bodega en la villa de las mil bodegas se une a la D.O. Arribes

La creación de esta bodega en Fermoselle, surge de la sucesión de una serie de circunstancias personales que permiten iniciar esta aventura tan apasionante, cuyo objetivo sólo y parece poco, es conducir una serie de procesos; desde la viña, hasta el embotellado que faciliten obtener un producto autentico, fiel reflejo del fruto del que procede, para que todo el que lo desee obtenga la maravillosa sensación de disfrutar de parte de este suelo ,de esta luz y de este aire que nos regala nuestra tierra y sus variedades autóctonas en los Arribes del Duero.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Los procesos abruman por su sencillez pero no escatiman en tiempo, dedicación, trabajo y sobre todo respeto al medio natural del que nace todo y del que sin él no habría nada. La viña.

Trabajada en cultivo ecológico, sin ningún tipo de herbicida o abono químico, respetando los ciclos lunares para la elección del momento adecuado para cada tarea y dejando hacer su trabajo a cada una de las dos mil trescientas cepas que nos regalan su fruta en cada vendimia, esperamos año tras año que no hiele en primavera, granice en junio, o llueva cuando no debe…

Y cuando esté el fruto en la Bodega elaboraremos, sin demasiadas prisas. Las uvas despalilladas o en racimos enteros iniciaran la fermentación cuando les parezca oportuno; con sus propias levaduras que también son las de la tierra de la que llegan.

Cuando decidan terminar trasegaremos el vino obtenido a tinajas de barro donde el movimiento interno dentro de la tinaja permite un vino tranquilo, con un movimiento muy débil que aporta un intercambio lento de taninos y permite una propagación de la velocidad en el interior y por lo tanto, una recirculación.

Gracias a este movimiento, el vino cerca de la pared está tenso y permite un poco más de interacción con el oxígeno. Este movimiento no pone las lías en suspensión sino el vino en contacto con ellas.

El barro es el material que desde la antigüedad usa el hombre para la elaboración de sus vinos. Lo que conseguimos con la fermentación y crianza del vino en tinajas de barro es la pureza de aromas y gustos de las variedades autóctonas que empleamos. La porosidad propia del barro permite la “micro-oxigenación” no interfiriendo en nada mas, también tenemos temperaturas más regulares, muy importante en la crianza. En definitiva vinos más frutales y frescos, sobre todo más puros, sin maquillaje, respetando las notas y características de las distintas variedades de uva.

Nuestras tinajas están tratadas con colofonia. La colofonia es un producto natural derivado de la resina de pino usado ancestralmente para el recubrimiento de las ánforas, como lo atestigua el historiador romano Plinio el Viejo 35 años después de Jesucristo y que gracias a las modernas técnicas de refinamiento no transmite sabor ni olor, permitiendo así mismo una pequeña micro oxigenación.

Y una vez decidido el momento de guardar este tesoro en una botella la dejaremos varios meses que se aburra y termine de unificar todo lo que contiene y usted; lector, si quiere pueda disfrutar bebiéndolo de aquí a en adelante.


 

Una nueva bodega en la villa de las mil bodegas se une a la D.O. Arribes
Comentarios