miércoles 20/10/21

El Sindicato de Veterinarios de Castilla y León denuncia la falta de inspecciones de Salud Pública en plena “quinta ola pandémica”

La organización avisa de que durante los meses de verano las inspecciones de los centros de mayores, restaurantes, bares y en general hostelería y el resto de establecimientos de convivencia no sean visitados por los inspectores, al encontrarse de vacaciones y no ser sustituidos
Vista de la Plaza Mayor de Zamora
Terrazas llenas en la Plaza Mayor

Uno de los puntos estrella del documento final del Grupo de Expertos designados para desarrollar el ámbito sanitario del “Pacto para la Recuperación Económica, el Empleo y la Cohesión Social” fue el desarrollo y refuerzo de la Salud Pública y la vigilancia epidemiológica.

Entre estas medidas, figuraban:

1. Incrementar las actividades de sanidad ambiental, para adecuarlas a la nueva problemática ocasionada por el cambio climático, en la prevención y control de las enfermedades vectoriales (mosquitos, flebótomos, garrapatas,..) o por otras plagas animales (topillos, animales silvestres,…) a través de los veterinarios, para minimizar los riesgos sanitarios para la población expuesta, con especial atención a las zoonosis emergentes y otros problemas sanitarios relacionados (accidentes de tráfico, molestias, sensibilización,…).

2. Impulsar las actividades de promoción de la salud en los riesgos derivados por la convivencia con animales, en la inocuidad alimentaria y en la prevención de los riesgos ambientales.

3. Establecer un sistema de atención continuada en Salud Pública, que integre sus diferentes ámbitos: epidemiología, ordenación sanitaria, sanidad ambiental y seguridad alimentaria. Pues bien, un año después de que estas propuestas aprobadas por el grupo de expertos de las Cortes de Castilla y León, y asumidas en su integridad por la Consejería de Sanidad, el equipo directivo de Verónica Casado no ha dado ni un solo paso para implementar estas medidas.

Lejos de ello, el Secretario General de Sanidad, Israel Diego Aragón, ha dado instrucciones para que no se sustituyan las ausencias (vacaciones, licencias y permisos) de los inspectores de los Servicios Oficiales de Salud Pública.

La Consejería de Sanidad lejos de incrementar las inspecciones del COVID, ha decidido en plena 5º ola, reducirlas a la mínima expresión, anulando las sustituciones de sus inspectores de Salud Pública y todo ello, no como en el caso de los médicos y enfermeros por falta de sustitutos, sino por un claro menosprecio hacia la imprescindible labor de sus profesionales no asistenciales; hemos de tener en cuenta que fueron considerados trabajadores esenciales durante las anteriores olas.

Ahora que esta función es más necesaria que nunca para frenar la expansión del coronavirus y por el incremento estival de casos de todo tipo de alertas alimentarias (helados con óxido de etileno es una de las últimas alertas, pero podríamos citar otras muy frecuentes como las de la carne mechada con listerias, la salmonelosis, alérgenos de todo tipo, o cualquiera de las de los cerca de 700 expedientes relativos a productos alimenticios en los que ha estado implicada España según los datos recogidos en la última memoria del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información –SCIRI-), de nuevo la Consejería de Sanidad decide minimizar la prevención.

Esto implica que durante los meses de verano las inspecciones de los centros de mayores (residencias, centros de día, etc.), los restaurantes, bares y en general hostelería y el resto de establecimientos de convivencia no sean visitados por los inspectores, al encontrarse de vacaciones y no ser sustituidos.

"No podemos asegurar que esta falta de inspección sea la causante del incremento de casos pero si podemos asegurar que es un factor de riesgo muy importante a tener en cuenta y valorar", apunta el sindicato.

En plena 5º ola el secretario general de la Consejería ha dado orden de que no se sustituya a los veterinarios de Salud Pública, salvo en el caso de los mataderos (por mandato legal estos establecimientos no pueden funcionar sin la presencia de estos profesionales).

El ejemplo paradigmático le encontramos en la Zona Básica de Salud de Carrión de los Condes, en pleno Camino de Santiago, y sede, junto con Burgos y Sahagún, de las Edades del Hombre que ha permanecido sin inspección veterinaria desde hace casi un mes, en la época de más afluencia y precisamente cuando deberían haberse implementado planes preventivos especiales para estas zonas de gran afluencia de personas de todo tipo de procedencias.

Una vez más, desde el Sindicato de Veterinarios de Castilla y León (SIVECAL) nos vemos obligados a denunciar la falta de reconocimiento y sensibilidad hacia los problemas de Salud Pública y los programas preventivos, limitándose la Consejería a valorar exclusivamente la parte asistencial del Sistema de Salud de Castilla y León y despreciando la labor preventiva que llevan a cabo los Servicios Oficiales de Salud Pública.

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