
En una asamblea tensa por el hartazgo de un sector "asfixiado" por la escalada de los combustibles, los transportistas de Zamora han decidido seguir trabajando y por 35 votos a favor, 5 en contra y 5 abstenciones han dicho No a la huelga.
Con su decisión quieren dar un margen de 15 días al Gobierno para una vez terminada la Cumbre de la OTAN en Madrid, retomar las negociaciones y lograr una bonificación de 40 céntimos por litro de gasoil y una ayuda de 1.200 euros por vehículo, entre otras reivindicaciones. Si no se cumple el compromiso, a partir del 4 de julio las plataformas del Transporte podrían ir de nuevo a la huelga.
La patronal del Transporte había reclamado al Ejecutivo nacional un precio fijo para el gasoil, pero desde el Gobierno la respuesta ha sido que esa petición "no está a su alcance", así que los camioneros reclaman que la bonificación sea mayor, de 20 a 40 céntimos.
Desde Zamora, y tras una asamblea de hora y media en el paraninfo del Colegio Universitario, el presidente de la Asociación Zamorana del Transporte, Pedro Rodríguez, reconoce que no queda más remedio que dar ese "margen de maniobra" al Gobierno, aunque recalca que "se están riendo de nosotros por todos los lados".

"El incremento del precio del gasoil es inhumano", asegura Rodríguez, que representa a un colectivo cuya situación es "aún peor" que antes de las movilizaciones del pasado mes de marzo. Y cree que la culpa no debe recaer solo en la Administración. "También nosotros somos culpables", asegura Pedro Rodríguez, por la "falta de unión y por bajar los precios de carga que habíamos conseguido que se subieran tras la huelga". "Como había poco trabajo, algunos cargadores aceptaban rebaja de precios por parte de las empresas", subraya el presidente de la Asociación Zamorana del Transporte.
De seguir así, Pedro Rodríguez evidencia lo que piensa la mayor del sector: «Los que aún no se han arruinado, están a punto".