Azucarera sitúa la fábrica de Toro como centro estratégico del cultivo de remolacha

La compañía reorganiza su estructura agrícola, crea la Unidad de Remolacha y refuerza el papel de AIMCRA y Agroteo para mejorar la rentabilidad y la sostenibilidad del sector en Castilla y León
Recogida de remolacha
photo_camera Recogida de remolacha. Foto Azucarera

Azucarera ha puesto en marcha un profundo cambio en su modelo de gestión agronómica que convierte a la fábrica de Toro (Zamora) en el epicentro operativo del cultivo de remolacha en Castilla y León, con el objetivo de avanzar hacia un sistema más técnico, digitalizado y orientado a la toma de decisiones basadas en datos.

La reorganización se articula en torno a la creación de la Unidad de Remolacha, integrada en la propia fábrica y dirigida por la ingeniera agrónoma Elba Rosique, hasta ahora responsable de AIMCRA. Su incorporación refuerza el vínculo entre investigación y aplicación directa en campo, en un contexto en el que el sector remolachero reclama mayor precisión en el asesoramiento y estabilidad en los rendimientos.

Desde esta nueva estructura se coordinarán aspectos clave como el cultivo, el abastecimiento y el laboratorio de análisis de remolacha, con la finalidad de optimizar la eficiencia productiva y elevar la calidad de la materia prima que llega a la industria.

El nuevo enfoque implica un cambio sustancial en la relación con los agricultores, que pasarán a recibir información detallada sobre el comportamiento de sus explotaciones, incluyendo parámetros como rendimientos, polarización o calidad del producto. Este sistema permitirá identificar márgenes de mejora en el manejo agronómico y ajustar decisiones sobre variedades, fertilización o sanidad vegetal, con el objetivo de incrementar la rentabilidad de las explotaciones.

En este modelo, AIMCRA adquiere un papel reforzado como eje de investigación aplicada. La entidad intensificará sus jornadas agronómicas y la red de campos de ensayo, con el fin de trasladar de forma directa al sector los resultados sobre nuevas variedades y estrategias de cultivo. Además, asumirá la gestión del laboratorio de análisis de remolacha, que contará con certificación de AENOR, reforzando los estándares de control de calidad.

Junto a ello, Agroteo continuará como estructura de servicios y se consolidará como espacio de interlocución con el sector agrario, en un intento de reforzar los canales de comunicación entre empresa y agricultores y recoger de forma más directa las demandas del territorio.

Los técnicos de campo se sitúan como pieza central del nuevo engranaje, al actuar como vínculo operativo entre la investigación, la industria y las explotaciones agrícolas, en un modelo que busca mayor transferencia de conocimiento y acompañamiento continuado.

La responsable de la Unidad de Remolacha, Elba Rosique, subraya que la transformación responde a la necesidad de garantizar la viabilidad del cultivo a largo plazo, con especial atención a la mejora de la productividad y la eficiencia. Según señala, el objetivo pasa por dotar al agricultor de herramientas técnicas que permitan optimizar resultados y reforzar la rentabilidad de sus explotaciones.

Con esta reestructuración, Azucarera reordena su modelo agrícola en Castilla y León y refuerza el papel de Toro (Zamora) como centro de decisión técnica y coordinación del cultivo de remolacha, en un contexto de creciente presión sobre la competitividad del sector y de mayor exigencia en sostenibilidad y eficiencia productiva.

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