Toro fue este sábado punto de encuentro del voluntariado de Cruz Roja en la provincia de Zamora, con participación de más de 70 personas de las distintas asambleas —Zamora, Sanabria-La Carballeda, Benavente-Los Valles, Fermoselle-Sayago y Toro-La Guareña— en una jornada que tenía como objetivo reconocer y reforzar una red solidaria que impulsa la respuesta social de la organización humanitaria en Zamora.
La cita sirvió para poner en valor el compromiso humanitario del voluntariado: Cruz Roja cuenta en la provincia zamorana con 1.193 personas voluntarias, que sumaron 21.439 horas de acción voluntaria en 2025, una presencia especialmente valiosa en pueblos y zonas con menos recursos y mayor dispersión.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el acto de bienvenida y reconocimiento, celebrado en el Casino de Toro con presencia del concejal de Servicios Sociales de Toro, Francisco Rodríguez, donde Cruz Roja en Zamora visibilizó públicamente su agradecimiento a ocho personas voluntarias destacadas por su compromiso, dedicación, iniciativa, superación y constancia. Personas que inspiran con su labor voluntaria como Isidora Ramos Peña (asamblea de Fermoselle), María Josefa Fernández Díaz (asamblea de Sanabria-La Carballeda), Manuela Cea Hilario y Amador Herrero Calleja (asamblea de Toro), María Áurea Rivera Huerga y José Manuel Herrero Urdiales (asamblea de Benavente), y María Enedina Santos Barrigón e Isidoro Martín Barrios (asamblea de Zamora).
La presidenta de Cruz Roja en Zamora, María José Mateos, subrayó el sentido del encuentro y el papel decisivo del voluntariado: “El voluntariado es el motor que nos permite llegar a más personas, también donde la distancia y la despoblación lo ponen más difícil”. Y lanzó un llamamiento a seguir sumando apoyos: “Necesitamos más personas dispuestas a sumar, porque siempre hay una forma de ayudar”. Por su parte, la presidenta de Cruz Roja en Toro, asamblea anfitriona, Lorena Bañuelos, animó al voluntariado a disfrutar de la riqueza patrimonial y cultural de la localidad y agradeció el respaldo institucional del Ayuntamiento.
La jornada dejó también una de las imágenes para el recuerdo con la foto de familia en El Espolón, con la Vega de Toro como telón de fondo, antes de una visita guiada por enclaves emblemáticos: la Colegiata de Santa María la Mayor, el Alcázar y la Plaza de Toros. Un recorrido que concluyó con actividades grupales en el Seminario Menor de Toro y que mezcló patrimonio y convivencia para trasladar un mensaje: la solidaridad es clave para seguir impulsando apoyo donde más se necesita, sobre todo en el ámbito rural y en las zonas más despobladas.