La educación emocional se abre paso en las aulas y en los hogares con propuestas como la de la zamorana Raquel de la Iglesia, autora del libro “Álex aprende a vencer su miedo al fracaso”, una obra dirigida a la infancia que forma parte de una colección de cuentos emocionales pensados para ayudar a los niños a comprender y gestionar sus sentimientos.
Raquel de la Iglesia es una maestra zamorana formada en Magisterio en su ciudad natal. Actualmente trabaja en un colegio de Córdoba, donde lleva casi nueve cursos académicos desarrollando su labor docente. Aunque vive lejos de Zamora, asegura sentirse profundamente vinculada a su tierra, a la que sigue promocionando siempre que puede.
“Me siento muy zamorana y siempre que tengo oportunidad recomiendo que visiten nuestra ciudad”, explica la autora, que combina su vocación educativa con una inquietud constante por crear nuevos recursos pedagógicos.
El libro surge directamente de la experiencia en el entorno escolar. Raquel reconoce que la idea no proviene de un caso concreto, sino de la suma de vivencias con distintos alumnos a lo largo de los años.
“Cada vez se nota más la necesidad de prestar atención a la gestión de emociones”, señala. En su aula de quinto de Primaria, utiliza habitualmente herramientas para ayudar al alumnado a reflexionar, calmarse y gestionar tanto emociones positivas como negativas.
La autora destaca un problema común en la infancia actual: la inmediatez. “Los niños quieren todo en el momento, y eso provoca que las emociones y decisiones se tomen sin reflexión”, explica.
La elección del tema no es casual. El primer volumen de la colección se centra en el miedo al fracaso, una emoción que, según la autora, está muy presente tanto en adultos como en niños.
“Muchos padres transmiten a sus hijos el miedo a equivocarse: en un examen, al hablar en clase o al no saber la respuesta correcta”, afirma.
Por eso, el objetivo del libro es ofrecer herramientas que ayuden a los más pequeños a afrontar estas situaciones con naturalidad y confianza.
El protagonista, Álex, está acompañado por su amiga Lucía. Ambos viven situaciones cotidianas con las que los niños pueden identificarse fácilmente. “Podrían ser cualquier niño o niña”, explica la autora, que busca precisamente esa cercanía para que el lector se reconozca en las historias.
Para Raquel de la Iglesia, la educación emocional debería ocupar un lugar central en el sistema educativo. “Es la asignatura más importante. Estamos formando a los ciudadanos del futuro”, afirma con convicción.
Entre las habilidades más urgentes a trabajar destaca la capacidad de adaptación, la flexibilidad ante el cambio y la resolución de problemas emocionales desde edades tempranas.
El proyecto no termina aquí. La autora ya trabaja en nuevos títulos dentro de la colección, que abordarán emociones como el enfado, la frustración, los celos, la tristeza o la inseguridad.
“El segundo libro estará centrado en el enfado”, adelanta, con una historia ambientada en el mundo del fútbol y con guiños a la igualdad y la coeducación.
Publicada en Amazon, la obra ha sido recibida con entusiasmo por lectores, docentes y familias. Sin embargo, la autora aspira a que el proyecto crezca y llegue a editoriales, centros educativos y entidades interesadas en la educación emocional.
“Si una sola persona se siente ayudada con el libro, ya merece la pena”, afirma.