domingo. 14.04.2024
Lula da Silva durante la campaña electoral en Brasil. Fotografía: @LulaOficial
Lula da Silva durante la campaña electoral en Brasil. Fotografía: @LulaOficial

El expresidente y candidato del Partido de los Trabajadores, Luiz Inácio Luda da Silvia, ha hecho historia al lograr su tercer mandato en una elecciones reñidas hasta el final y que le han otorgado el poder con el 50,9% de los apoyos. 

Por su parte, el ultraderechista Jair Bolsonaro logró el 49,1% de los votos. En la que ha sido una campaña marcada por la crispación, más de 156 millones de ciudadanos han marcado el destino de su país para los próximos cuatro años. Apenas 2,138 millones de votos han inclinado la balanza a favor de Lula, una ventaja mucho menor de la obtenida en la primera vuelta de las elecciones en la que el líder izquierdista se impuso por 5,2 puntos. 

Lula ha celebrado la derrota de la ultraderecha y ha pedido celebrar la vuelta de la democracia al país. "Hemos derrotado al autoritarismo y al fascismo en el país"

Pese a la división, Lula ha prometido trabajar por la unidad del país "en una situación muy difícil, pero con la ayuda del pueblo vamos a encontrar una salida para que el país vuelva a vivir democráticamente". 

Con el objetivo de acabar con el hambre en el país y fortalecer la lucha contra la violencia machista, Lula también ha asegura que el país debe luchar por recuperar su papel en el mundo porque Brasil es "demasiado grande para ser relegado al triste papel de paria en el mundo". Su búsqueda de un comercio internacional más justo irá de la mano de la lucha por protagonizar los esfuerzos para combatir la crisis climática. 

Entre los líderes y exlíderes nacionales que han felicitado a Lula por su victoria se encuentra el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez -"Brasil ha decidido apostar por el progreso y la esperanza"-; el presidente de Argentina, Alberto Fernández; el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau y el presidente francés, Emmanuel Macron que ha apostado por "unir fuerzas para enfrentar los muchos desafíos comunes y renovar el vínculo de amistad" que une a ambos países.

Lula vence en una Brasil fragmentada que le otorga su tercer mandato