La figura del periodista zamorano Jacinto Toryho vuelve a ocupar un lugar destacado en el panorama cultural con la publicación de su primera biografía completa, "Jacinto Toryho: ¡Habla la Revolución! De la Escuela de Periodismo de El Debate a la dirección de Solidaridad Obrera", una obra del investigador José Miguel Fernández Barreira, con prólogo de Carlos Coca Durán, que se ha convertido en una de las novedades editoriales de este verano.
Editado por El Lokal, el volumen recorre en cerca de 500 páginas la vida de quien fue una de las voces más influyentes del anarquismo español durante la Guerra Civil, reconstruyendo su trayectoria desde su nacimiento en Villanueva del Campo (Zamora), el 1 de febrero de 1909, hasta su fallecimiento en Buenos Aires, en 1989.
Aunque hoy su nombre resulte poco conocido para el gran público, Jacinto Torio Rodríguez, que adoptó el apellido literario Toryho, fue una figura de enorme relevancia en la España de los años treinta. Formado inicialmente en el seminario, dio un giro radical a su vida tras descubrir el anarquismo en 1932, dejando atrás su colaboración con la prensa conservadora para convertirse en uno de los principales periodistas de la prensa libertaria.
La voz de la revolución en Barcelona
Durante el verano de 1936, tras el golpe de Estado del 18 de julio, Toryho desempeñó un papel clave en la Barcelona revolucionaria. Como responsable de las Oficinas de Información y Propaganda de la CNT-FAI, sus intervenciones radiofónicas se convirtieron en una referencia para miles de trabajadores y estudiantes que seguían el desarrollo de la revolución.
Posteriormente asumiría la dirección del diario Solidaridad Obrera, etapa en la que el periódico alcanzó la mayor difusión de su historia y se consolidó como uno de los principales órganos de información del movimiento libertario. También impulsó la edición del diario Catalunya, el primer periódico íntegramente en catalán promovido por la organización anarcosindicalista.
La biografía recoge igualmente su participación en la fundación de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias, su implicación en los acontecimientos revolucionarios de octubre de 1934 y su contribución a la difusión de la emblemática canción "A las barricadas", convertida en uno de los himnos más reconocibles del anarquismo.
Una vida rodeada de grandes intelectuales
Uno de los aspectos más destacados del libro es la red de relaciones personales y profesionales que Toryho mantuvo con algunas de las figuras más relevantes de la Edad de Plata de la cultura española. A lo largo de su vida coincidió con personalidades como León Felipe, Pío Baroja, John Dos Passos, Pau Casals, Buenaventura Durruti, Federica Montseny, Lluís Companys, Baltasar Lobo, Emma Goldman o Waldo Frank, entre muchos otros.
Tras la derrota republicana, inició un largo exilio que le llevó primero a París, después a Cuba, Nueva York y finalmente a Argentina. Durante su estancia en Estados Unidos llegó incluso a rechazar una oferta para incorporarse al The New York Times, antes de continuar su carrera periodística y literaria en América.
Una investigación para recuperar una figura olvidada
El trabajo de José Miguel Fernández Barreira no solo reconstruye la biografía de Toryho, sino que contextualiza su papel dentro del desarrollo del anarquismo ibérico, el periodismo de la época y la evolución de Solidaridad Obrera durante la Guerra Civil. El autor aborda también las controversias que rodearon al periodista, su fuerte personalidad y las críticas que recibió, sin dejar de reconocer la importancia de su contribución política e intelectual.
La publicación supone, además, un nuevo paso en la recuperación de una figura que en los últimos años ha sido objeto de congresos, investigaciones universitarias y diversos estudios históricos, devolviendo al primer plano a uno de los periodistas más relevantes nacidos en la provincia de Zamora.
La aparición de esta biografía reabre también el debate sobre el reconocimiento institucional de intelectuales zamoranos cuya trayectoria ha permanecido durante décadas en un segundo plano. Junto a nombres como León Felipe, la figura de Jacinto Toryho comienza a recuperar el espacio que le corresponde dentro de la historia cultural y periodística española gracias al trabajo de investigadores y editoriales comprometidas con la recuperación de la memoria histórica.