viernes 24/9/21

550 días con el consultorio cerrado

El contador de Monumenta se mantiene como símbolo de la precaria situación sanitaria rural y que ha llevado a Sayago y al numerosas comarcas y municipios a salir a la calle y protestar por un modelo que desatiende a las zonas más despobladas
550 DÍAS MONUMENTA ZAMORA
550 DÍAS MONUMENTA ZAMORA

Han pasado 19 días desde que el contador de Monumenta captara la atención de las cámaras y saltara a las televisiones de todo el país como símbolo de la falta de médicos en la España vaciada. Han pasado unos días más desde la instalación de este sistema manual que, día a día, los vecinos del pueblo se encargan de actualizar, si bien la realidad es mucho más precaria. Son ya 5050, que se dice pronto, los días que el consultorio local no abre sus puertas para recibir a los vecinos del pueblo, perteneciente al municipio de Luelmo de Sayago. 

La realidad llegó con la pandemia, que impuso el cierre de los consultorios de todo el país, pero que ha ido más allá del propio confinamiento. Ya con las restricciones levantadas, la realidad se ha impuesto y ha evidenciado la falta de médicos en las zonas más despobladas, una situación agravada más aún por el Plan Aliste que, finalmente, ha sido retirado en Castilla y León tras un acuerdo entre el PP y el PSOE. 

Pero la realidad no cambia. Lo reconoció en su día el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea. También la consejera de Sanidad, Verónica Casado, y la propia delegada territorial de la Junta en Zamora, Clara San Damián, dejando claro que esta falta de médicos es un problema común en toda la comunidad y que requerirá de medidas a medio y largo plazo para tratar de asegurar la correcta asistencia sanitaria. Mientras tanto, los habitantes de los pueblos continúan "desatendidos" obligándoles en la mayoría de los casos a acudir a las citas telefónicas, una solución poco viable para las personas más dependientes, también imposibilitadas para desplazarse físicamente hasta el centro de salud abierto más cercano y, en algunos casos, a cerca de 30 kilómetros de distancia. 

La situación ha puesto en pie de guerra a los habitantes y desplazados en la comarca de Sayago en Bermillo, pero también en Litos, Fuentesaúco y Pozoantiguo. No serán los únicos, ni tampoco los últimos. Mientras, la provincia consuma su vaciamiento con la vuelta a la oficina y el colegio y el fin de las tarjetas de desplazados, pero la problemática persiste. También continuarán en pie los que se quedan, quienes llaman a mantener las movilizaciones hasta que la recuperación de la sanidad rural digna no sea una realidad palpable. 

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