Zamora celebró un minuto de silencio en la Plaza de la Constitución en recuerdo de la última víctima de violencia machista, una enfermera de 55 años asesinada presuntamente por su expareja, de 70 años, en un centro de salud de Benicàssim (Castellón),. Los datos oficiales, aportados por el subdelegado del Gobierno, Ángel Blanco, indican que España ha registrado siete feminicidios en 2026, lo que eleva a 1.350 el total de mujeres asesinadas desde 2003, año en que comenzaron a contabilizarse oficialmente.
En Zamora, la provincia mantiene 326 casos activos, una cifra significativa en un territorio de baja densidad de población. En solo diez días se han detectado diez situaciones de riesgo extremo y, en la última semana, cuatro de riesgo alto, según seguimiento policial.
Entradas en VioGén y perfiles de riesgo
Durante este periodo, las fuerzas de seguridad registraron diez nuevas incorporaciones al sistema VioGén. Seis provienen de denuncias directas de las víctimas y cuatro de actuaciones policiales, lo que refleja tanto la persistencia de la violencia como la importancia de la detección proactiva.
La implicación de menores preocupa especialmente: cuatro situaciones recientes fueron comunicadas por hijos o hijas, lo que pone en evidencia el impacto transversal de la violencia machista en el entorno familiar. Además, la presencia de agresores persistentes incrementa el riesgo y exige vigilancia reforzada.
El momento de mayor peligro: la ruptura
Los especialistas coinciden en que el periodo de ruptura o intento de separación constituye uno de los momentos de máximo riesgo para las mujeres. Los datos recientes confirman esta tendencia: cuatro de los siete agresores tenían denuncias previas, uno era pareja en el momento de los hechos y, en los seis restantes, existían antecedentes o procesos de denuncia en curso.
Este patrón evidencia la necesidad de anticipación institucional, protección efectiva y coordinación real entre administraciones, especialmente cuando las señales de alerta ya están identificadas.