El Ayuntamiento de Zamora ha iniciado la licitación para la revisión integral del Plan Especial del Conjunto Histórico, un documento urbanístico que lleva más de dos décadas en vigor y que el equipo de gobierno considera desajustado respecto a las necesidades actuales de la ciudad.
La actuación, con un presupuesto de 242.000 euros, abre un proceso técnico de hasta 25 meses de trabajo destinado a redefinir el modelo urbanístico del casco antiguo con un objetivo explícito: devolver actividad, población y dinamismo al centro histórico.
En una rueda conjunta del alcalde Francisco Guarido, el concejal de Obras, Pablo Novo, y la concejala de urbanismo, Ana González, el equipo de gobierno sostiene que el plan vigente, aprobado en el año 2000, ha derivado en una normativa excesivamente rígida que, lejos de facilitar la conservación, ha terminado dificultando la rehabilitación de viviendas, la implantación de actividad económica y la modernización del tejido urbanoLa revisión se articula en torno a una idea central: convertir el planeamiento en una herramienta de desarrollo y no en un freno, manteniendo la protección patrimonial pero introduciendo mayor flexibilidad en aspectos clave como alturas, agrupación de parcelas, usos de suelo, accesibilidad o eficiencia energética.
El nuevo documento deberá adaptarse a la normativa de Patrimonio de la Junta de Castilla y León y redefinir niveles de protección, especialmente en los grados más bajos, donde el Ayuntamiento plantea simplificar trámites para favorecer intervenciones en edificios existentes y fomentar la rehabilitación residencial.
También se prevé incorporar cambios en la gestión de licencias urbanísticas, de forma que, una vez aprobado el nuevo plan, la mayoría de intervenciones en el conjunto histórico puedan ser autorizadas directamente por el Ayuntamiento, reservando la intervención de la Comisión Territorial de Patrimonio a los entornos BIC.El proceso ha incluido, además, la participación de colectivos profesionales y sociales mediante mesas sectoriales, consultas técnicas y mecanismos de participación ciudadana, con el objetivo de incorporar propuestas vinculadas a la vida cotidiana del casco histórico, desde la vivienda hasta el comercio o la movilidad.