Las decisiones sobre el final de la vida se afianzan como un asunto de interés público en Zamora. El Centro de Día Requejo impulsa el segundo ciclo de jornadas “Decidir hasta el final”, una propuesta que no solo da continuidad al trabajo iniciado en 2025, sino que profundiza en un debate social todavía incipiente: cómo afrontar con dignidad, planificación y acompañamiento el último tramo de la vida.
El programa se desarrollará entre el 30 de abril y el 20 de mayo y cambia de ubicación respecto a su primera edición —celebrada en el Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales— debido a las obras en el edificio. En esta ocasión, el ciclo se traslada al Museo Etnográfico, donde se concentrarán todas las sesiones abiertas al público.
El médico Francisco Luis Centeno, organizador de las jornadas y especialista en cuidados paliativos, sitúa el foco en una carencia estructural del sistema sanitario que sigue sin resolverse: “los cuidados paliativos no llegan al menos a un 25% de la población”. Una cifra que, lejos de ser anecdótica, revela —según subraya— una desigualdad en el acceso a una atención esencial en la fase final de la vida.
Centeno va más allá del dato y advierte de un problema de fondo: la ausencia de cultura de planificación. “No solo faltan recursos, también falta previsión. La mayoría de las personas no ha pensado ni hablado sobre cómo quiere ser atendida cuando llegue ese momento”, explica. A su juicio, esta falta de anticipación traslada la carga de decisiones complejas a las familias y a los profesionales sanitarios en situaciones de alta presión emocional, generando incertidumbre, conflictos y, en muchos casos, intervenciones médicas que no responden a los deseos reales del paciente.
De ahí que uno de los ejes del ciclo sea la planificación anticipada de voluntades, el llamado testamento vital. “Decidir a tiempo es una forma de cuidar, también a quienes se quedan”, resume Centeno, que insiste en la necesidad de normalizar estas conversaciones en vida, cuando todavía existe capacidad de decisión.
El especialista pone también el acento en una dimensión frecuentemente invisibilizada: el sufrimiento emocional y social. “El dolor no es solo físico. Hay personas que sufren porque están solas, porque han perdido autonomía o porque sienten que son una carga”, señala. En este sentido, advierte de que el sistema sanitario no puede responder en solitario a este tipo de sufrimiento, que exige una mirada más amplia.
En esa línea se enmarca el concepto de comunidades compasivas, otro de los pilares del ciclo. Se trata de recuperar redes de apoyo vecinal, familiar y social que acompañen a las personas en situación de vulnerabilidad, especialmente en contextos urbanos donde el aislamiento es mayor. “En el medio rural aún persisten esos lazos; en las ciudades, se han debilitado”, apunta.
El programa incorpora además una sesión específica sobre la ley de eutanasia, con el objetivo de aclarar dudas, desmontar equívocos y explicar los procedimientos garantistas que regulan esta prestación en España. Una cuestión que, pese a su vigencia, sigue generando incertidumbre tanto entre la ciudadanía como entre los propios profesionales.
Programa de conferencias
El segundo ciclo se articula en cuatro sesiones que abordan el final de la vida desde una perspectiva clínica, ética y social:
- 30 de abril (18:00 h)
Presentación de las jornadas/taller
Dr. Alejandro Cuadrado Blanco y Dr. Francisco Luis Centeno Pascual
Planificación de Voluntades Anticipadas
Dr. Christian Villavicencio Chávez - 7 de mayo (18:00 h)
Cada persona, en cada momento, en cada necesidad
Dra. Silvia Librada Flores - 14 de mayo (18:00 h)
Ley de Eutanasia: qué es, qué no es y para quién es
Dr. Enrique Arrieta Antón - 20 de mayo (18:00 h)
Abordaje del deseo de adelantar la muerte
Dr. Daniel Ramos Pollo
Clausura del programa “Decidir hasta el final”
Dra. María Auxiliadora Fernández López
La iniciativa hunde sus raíces en el trabajo previo desarrollado en 2025, cuando Zamora acogió los talleres “Conversaciones al final de la vida”, impulsados por Alejandro Cuadrado y Francisco Luis Centeno. Aquella experiencia abrió un espacio de diálogo ciudadano sobre la muerte y los cuidados paliativos que ahora se amplía con este segundo ciclo, consolidando una línea de trabajo que sitúa el final de la vida en el centro del debate público, sanitario y comunitario.