El fenómeno podría alcanzar una intensidad moderada o fuerte y volver a alterar el clima global.
Sin embargo, para Zamora hay una lectura mucho más matizada.
Lo que dicen los expertos para España
La propia AEMET está lanzando un mensaje de prudencia. Aunque reconoce la alta probabilidad de formación de El Niño, también advierte de que su influencia directa sobre España durante este verano será limitada y difícil de aislar frente a otros factores atmosféricos como el anticiclón de las Azores, las dorsales africanas o la circulación atlántica.
En otras palabras: no porque aparezca El Niño va a llover más o menos en Zamora de forma automática.
Entonces, ¿cómo podría afectar a Zamora?
Si analizamos los precedentes y las previsiones estacionales, los efectos más probables para la provincia serían:
1. Más calor y olas de calor más persistentes
Este es el escenario más probable.
AEMET ya prevé un verano claramente más cálido de lo normal en toda España, especialmente en el interior peninsular. El Niño podría añadir "combustible extra" a una atmósfera ya recalentada por el cambio climático.
En Zamora eso podría traducirse en:
- Más días por encima de 35ºC.
- Episodios puntuales de 38ºC a 40ºC.
- Noches tropicales más frecuentes.
- Mayor estrés hídrico para cultivos y ganadería.
2. Riesgo extremo de incendios
Aquí sí hay una preocupación real.
La combinación de calor, vegetación abundante tras una primavera relativamente húmeda y posibles episodios de viento podría disparar el riesgo de incendios en zonas como:
- Sierra de la Culebra.
- Sanabria.
- Carballeda.
- Aliste.
- Sayago.
La experiencia demuestra que los grandes incendios zamoranos suelen producirse tras primaveras favorables para el crecimiento de pastos que posteriormente se secan con rapidez.
3. Agricultura bajo vigilancia
Los cereales, viñedos y pastos de la provincia estarán muy pendientes de la evolución de junio y julio.
Si las lluvias desaparecen antes de tiempo y llegan varias olas de calor consecutivas, el rendimiento podría resentirse, especialmente en secanos y zonas con menor capacidad de retención de humedad.
¿Y después del verano?
Aquí aparece la gran incógnita.
Algunos estudios encuentran cierta relación entre episodios de El Niño y otoños o inviernos más húmedos en la Península Ibérica, aunque la propia AEMET insiste en que no existe una conexión fiable que permita hacer una predicción directa.
Por tanto, sería prematuro afirmar que Zamora tendrá un otoño lluvioso por culpa o gracias a El Niño.
La previsión para Zamora News
Si hubiera que resumirlo en una sola frase sería esta:
El Niño no viene a traer tormentas tropicales ni cambios radicales a Zamora, pero sí puede contribuir a que el verano de 2026 sea aún más cálido, seco y favorable para los incendios forestales.
Y eso, en una provincia que todavía recuerda los devastadores incendios de la Sierra de la Culebra y Sanabria, ya es motivo suficiente para mantener la atención puesta en el cielo.
La buena noticia es que, a día de hoy, los meteorólogos coinciden en que el comportamiento exacto de El Niño sobre la Península Ibérica sigue siendo incierto. La mala es que, con o sin El Niño, todas las señales apuntan a que Zamora afrontará un verano más caluroso de lo habitual.