La Vía de la Plata en Zamora se renueva, las asociaciones jacobeas lanzan un proyecto para modernizar su señalización

La Asociación Zamorana de los Caminos de Santiago y otros colectivos de Castilla y León se unen para revitalizar la ruta y mejorar la experiencia de los peregrinos, con el respaldo de la Junta.
Reunión via de la plata
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Los representantes de las principales asociaciones jacobeas de Castilla y León, entre ellas la Asociación Zamorana de los Caminos de Santiago (AZACS), han mantenido una reunión en el albergue de Fuenterroble de Salvaterra para poner en marcha “Marcar, Señalizar, Caminar”, un proyecto destinado a actualizar y reforzar la señalización de la Vía de la Plata en la provincia de Zamora. La iniciativa cuenta con el apoyo de la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte.

El encuentro reunió a figuras clave del Camino, como José Almeida, presidente de AZACS y director del albergue de Tábara; Miguel Pérez, de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Astorga; Víctor Hernández Santos, de Salamanca en la Vía de la Plata; y José María Blas, párroco de Fuenterroble y referente histórico en hospitalidad jacobea, vinculado a ACASAN.

El objetivo es coordinar esfuerzos y definir un plan de acción claro. Los equipos recorrerán la ruta palmo a palmo, evaluarán la señalización existente y propondrán mejoras, creando un documento técnico que permitirá a la Junta licitar la nueva señalización. El proyecto se financia con subvenciones para actuaciones turísticas singulares de repercusión regional 2025, gestionadas por la Dirección General de Turismo.

La elección de Fuenterroble como punto de partida no es casual. Este albergue ha sido durante años un símbolo de hospitalidad y acogida en la Vía de la Plata, reflejando el espíritu de encuentro y cuidado del peregrino.

La ruta mantiene una profundidad histórica única, ya que su trazado se originó como vía de comunicación hace más de dos mil años. Hoy, ofrece etapas largas, pueblos pequeños y hospitalidad cercana, brindando a los peregrinos una experiencia auténtica, cercana a la que vivieron los primeros caminantes del Camino Francés en los años noventa.

Los colectivos coinciden en que esta iniciativa marcará el inicio de un trabajo colaborativo y ordenado para reforzar la señalización, aprovechando el conocimiento del territorio y la experiencia acumulada por quienes cuidan la ruta desde hace décadas.

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