Unión del Pueblo Leonés (UPL) en Zamora ha reabierto el debate sobre el calendario festivo local con una propuesta clara: recuperar como día no laborable la festividad del Cristo de Morales, sustituyendo para ello el festivo de Villalar.
La formación regionalista considera que no se trata de una cuestión menor, sino de un asunto que afecta directamente a la identidad, las tradiciones y la coherencia del calendario en la ciudad. Actualmente, cada municipio dispone de dos festivos locales. Durante años, esta organización no generó conflictos, ya que el día de San Pedro coincidía con festivo nacional, lo que permitía mantener como no laborables tanto la romería del Cristo de Morales como la festividad de La Hiniesta.
Sin embargo, la desaparición de San Pedro como festivo estatal obligó a reorganizar el calendario. El 29 de junio pasó a ocupar uno de los dos días disponibles, mientras que el segundo se asignó a La Hiniesta, una decisión que no estuvo exenta de polémica. Como consecuencia, el Cristo de Morales —una de las celebraciones con mayor arraigo popular en Zamora— quedó relegado a jornada laborable.
Desde UPL se considera que esta decisión supuso una ruptura con la tradición difícil de justificar. Durante generaciones, el día del Cristo de Morales ha sido una de las fechas más señaladas para los zamoranos, con una participación masiva y una notable paralización de la actividad cotidiana. Frente a esta situación, la formación defiende la necesidad de adaptar el calendario festivo a la realidad social de la ciudad. A su juicio, la festividad de Villalar no cuenta con el mismo nivel de arraigo en Zamora que la romería del Cristo de Morales, por lo que resulta poco coherente mantener como no laborable una jornada de escasa significación local mientras se trabaja en otra profundamente vinculada a la tradición.
Asimismo, UPL recuerda que la limitación de los dos festivos locales no tiene por qué aplicarse de forma estricta. Existen mecanismos dentro de la negociación colectiva que permitirían habilitar soluciones intermedias, como ajustes de jornada o medias jornadas, para dar cabida a celebraciones de especial relevancia social.
Por todo ello, UPL Zamora insta al Ayuntamiento a abrir un proceso de diálogo con los agentes sociales que permita recuperar el carácter no laborable del Cristo de Morales, aunque sea de forma parcial si fuera necesario. La formación insiste en que se trata de una reivindicación basada en la lógica, la tradición y el sentir de buena parte de la ciudadanía. A su entender, resulta difícil justificar que se mantenga como festivo un día sin especial arraigo en la ciudad mientras se ha perdido uno de los más profundamente enraizados en la vida zamorana. Porque, concluyen, las fiestas no son solo fechas en el calendario, sino la expresión viva de la identidad de un pueblo.