viernes 21/1/22

Las murgas, comparsas y chirigotas zamoranas desatan las carcajadas del Teatro Principal con el debut, fuera de concurso, de una murga infantil de ratoncitos.

¡Que espere doña Cuaresma que ha llegado Don Carnal! Y lo ha hecho con las letras más ácidas, divertidas y reivindicativas de las murgas, chirigotas y comparsas zamoranas, pocas en número puesto que sólo se subieron tres a las tablas del Principal más una murga infantil que deleitó a los presentes.

Empezaron Los Desdentaos, la murga infantil con componentes de entre los seis y los once años y que son la cantera necesaria para no perderse una tradición que, aunque renovada con grupos que han traído savia nueva, ha visto reducido su número.

Los ratoncitos Pérez del Principal explicaron a los presentes su trabajo recogiendo dientes por las noches y, como niños que son, sus canciones fueron sobre la vuelta al cole en septiembre y un alegato por los libros en lugar de tanto juguete electrónico.

Tras las agrupación infantil y la actuación de Julito Rapado que ejerció de humorista, conductor y mago por partes iguales para hacer más ameno el descanso entre actuaciones, llegaron Los Pobladores de Sueños con una presentación muy zamorana donde sonaron el Merlú, el Bolero de Algodre, versos del Romancero o de Blas de Otero. En los pasodobles, además de acordarse de Cádiz, cuna del carnaval, la comparsa no quiso dejar pasar la oportunidad de pedirle a Nieves y su murga que vuelvan al año siguiente, además de acordarse de las que ya no pisan las tablas del teatro.

En los cuplés salió uno de los temas estrella de los últimos meses, el Satisfyer, mientras que en el popurrí la comparsa fue reivindicativa y repartió a todos los partidos políticos por igual antes de despedirse acordándose de Juan Carlos Aragón.

Volando Voy permitió aterrizar en el teatro a la chirigota de Los Veletas. Unos superhéroes con capa parda que no pueden cambiarse ya en las cabinas, porque no quedan y que reivindicaban tener unos atributos más grandes que el caballo de Longinos.

En los pasodobles de la chirigota, recuerdo para todas las agrupaciones que ya no salen y llamamiento a la cantera para que crezca y el concurso no muera. Además, en el pasodoble más zamorano, resignación por no saber vender Zamora.

Dos grandes cuplés a la moda del running y la Tasa Canina y un popurrí que levantó el ánimo de los presentes cuando homenajearon a los padres y a los zamoranos del campos dejaron también tiempo para que el público aplaudiera al componente que faltaba en la agrupación por el fallecimiento reciente de su padre.

Las últimas en aparecer en escena fueron Las Candilejas, un grupo formado casi íntegramente por mujeres y que es la murga menos "gaditana" de las tres y con músicas populares y algunas zamoranas, fueron las más críticas políticamente, con hueco para acordarse del problema catalán, del envejecimiento de la provincia y de la emigración. Sin embargo, las carcajadas más sonadas fueron cuando las zamoranas se acordaron del Coronavirus y de ¡Estefaníaaaaaaaa! al comparar el Congreso de los Diputados con un Reality.

Esta tarde, tras el segundo pase, se conocerá a los ganadores antes de que tenga lugar el tercer pase en el que disfrutarán las tres agrupaciones ya sin la presión de tener que convencer al jurado y al público y con la posibilidad de disfrutar totalmente del Carnaval.

Una noche de soñadores, superhéroes e inventoras
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