UGT Servicios Públicos ha alertado en Zamora de una situación “crítica” en el operativo autonómico de incendios forestales, con un déficit cercano al 30% de la plantilla en la provincia y graves carencias organizativas que, según denuncian, comprometen la respuesta ante la campaña de incendios de 2026.
La organización sindical ha ofrecido estos datos en una rueda de prensa celebrada en su sede de Zamora, en la Plaza de Alemania, donde ha puesto el foco en la falta de efectivos, la escasa formación y el incumplimiento de compromisos normativos vinculados al dispositivo.
40.000 hectáreas quemadas en Zamora durante 2025 y déficit estructural de personal
Durante la comparecencia, UGT ha situado en unas 40.000 hectáreas la superficie quemada en la provincia de Zamora en el último periodo crítico, una cifra que el sindicato considera “inasumible” y que, a su juicio, evidencia la debilidad estructural del operativo tras episodios previos de grandes incendios.
En paralelo, han detallado el alcance de la falta de personal en la provincia dentro del dispositivo de la Junta, destacando 9 plazas de conductor sin cubrir de 33 (28%), 14 de vigilante de incendios de 42 (34%) y 6 de peón de 33 (18%), lo que sitúa el déficit global en torno a un 30%.
Desde la organización sindical se advierte de que esta situación se produce en un contexto de incremento de la vegetación tras las lluvias de primavera, lo que podría agravar el comportamiento del fuego en caso de altas temperaturas.
En la comparecencia han intervenido varios responsables de UGT Servicios Públicos, que han analizado la situación del operativo tanto en Zamora como en el conjunto de Castilla y León.
Han participado:
- Raúl Castaño, secretario general de UGT Servicios Públicos en Zamora
- Carlos Arenas, responsable autonómico del sector de diálogo social en Castilla y León
- Tomás Pérez Urueña, secretario general de UGT Servicios Públicos en Castilla y León
- Hugo Rodríguez, bombero forestal y delegado sindical
El sindicato ha utilizado la comparecencia para reclamar una revisión integral del dispositivo antiincendios de la comunidad gestionado por la Junta de Castilla y León, al que acusan de falta de planificación y de incumplimiento de compromisos previos.
Críticas al modelo de gestión y a la falta de formación
UGT sostiene que, pese a la aprobación de la Ley 5/2024 de bomberos forestales, no se ha consolidado un reconocimiento profesional real ni una estructura homogénea en el operativo.
Denuncian además que la formación sigue siendo “insuficiente”, limitada a cursos iniciales básicos, sin una preparación continua adaptada a las nuevas tareas de prevención y extinción.
Según el sindicato, parte del personal permanece inactivo durante meses sin funciones claras, lo que interpretan como una “infrautilización del recurso humano” en una comunidad con alto riesgo de incendios forestales.
Jubilación, seguridad y bases operativas bajo la lupa
Otro de los aspectos señalados ha sido la aplicación de los coeficientes reductores para la jubilación anticipada, que —según UGT— no se están tramitando con normalidad, impidiendo el acceso a este derecho a trabajadores que cumplen los requisitos.
En materia de seguridad, han denunciado también deficiencias en algunas bases operativas, donde describen condiciones “mejorables” en infraestructuras, espacios de descanso y organización interna del servicio.
Reforzamiento de medios materiales, pero insuficiencia en personal
El sindicato reconoce avances en la renovación de autobombas y vehículos del operativo, aunque advierte de limitaciones en la autonomía y operatividad en zonas de difícil acceso, especialmente en intervenciones prolongadas en monte.
Pese a ello, insisten en que el principal problema no es material sino humano y organizativo, con plantillas incompletas y falta de planificación preventiva durante los meses de menor riesgo.
Advertencia ante una campaña de incendios de alto riesgo
UGT concluye que el escenario actual, marcado por el incremento de biomasa vegetal tras las lluvias y la falta de refuerzo estructural, puede derivar en una campaña especialmente complicada si se repiten episodios de altas temperaturas en verano.
El sindicato insiste en que la situación del operativo antiincendios en Castilla y León se mantiene sin cambios sustanciales respecto a campañas anteriores, lo que, a su juicio, incrementa la vulnerabilidad del territorio frente a grandes incendios forestales.