La historia del Conservatorio de Música de Zamora se ha convertido en un ejemplo de las obras públicas que parecen no avanzar nunca. Desde 2007, cuando se firmó el primer convenio entre el Ayuntamiento de Zamora y la Junta de Castilla y León, hasta hoy, la construcción ha pasado por paralizaciones, promesas incumplidas y anuncios de fechas que nunca se cumplen.
El portavoz del PSOE en las Cortes, Iñaki Gómez, acompañado del procurador Javier García, ha denunciado que la obra refleja la incapacidad de la Junta de Castilla y León para ejecutar proyectos a tiempo, un mensaje que han querido transmitir claramente a la sociedad zamorana. Según Gómez, “ya son casi 20 años de promesas, anuncios y retrasos. Esta obra se ha convertido en un símbolo de lo que pasa cuando las administraciones no se toman en serio la planificación y la fiscalización”.
La cronología de la obra es larga y llena de obstáculos: en 2008, el entonces presidente Juan Vicente Herrera colocó la primera piedra del Palacio de Congresos, con un presupuesto de 2 millones de euros y un plazo de 30 meses. Pero en 2009, la paralización llegó cuando una de las empresas entró en concurso de acreedores. Durante los años siguientes, 2009 a 2011, promesas de distintos consejeros y del propio Herrera aseguraban que la obra se reanudaría, sin que esto ocurriera.
En 2017, se firmó un nuevo convenio para un Conservatorio de Música, financiado íntegramente por la Junta, y en 2019 se licitó el proyecto, adjudicándose finalmente en 2020 por 565.000 euros. La obra tenía un presupuesto total de 12 millones de euros más impuestos y un plazo de ejecución de 36 meses, pero cuando el plazo terminó en octubre de 2025, los trabajos no estaban concluidos.
“No tenemos compromisos claros ni fechas de finalización, no sabemos cómo se aplicarán las sanciones a la empresa, y lo que pedimos es un poco de seriedad y que se fiscalice esta obra emblemática”, afirmó Gómez, recordando que la consejera de Educación, Rocío Lucas, calificó en 2025 el proyecto como “emblemático”.
Los procuradores también destacaron la importancia de que la sociedad exija transparencia y controle los proyectos públicos, insistiendo en que este caso demuestra cómo los años pasan y las obras no se hacen, dejando a los vecinos y a la ciudad a la espera de un proyecto que debería haber sido una realidad desde hace tiempo.
Con casi dos décadas de historia, la obra del Conservatorio de Música de Zamora sigue siendo, para los representantes socialistas, un ejemplo de la lentitud y la falta de compromiso de la administración autonómica y un recordatorio de la necesidad de vigilancia y presión ciudadana sobre los proyectos públicos.