Desde julio de 2025, distintos lugares de España han acogido una original iniciativa de memoria histórica: la colocación de pegatinas con los nombres de religiosos, cofrades e imagineros que fueron perseguidos, fusilados o encarcelados durante el golpe de 1936 y la Guerra Civil Española. La propuesta recuerda que ser católico, cofrade o religioso no protegía frente a la represión y combina historia con creatividad artística.
Entre los nombres recordados, destacan varios cofrades y religiosos de Zamora que sufrieron represión fascista:
- Felipe Anciones, hermano de la Hermandad del Silencio, fusilado por su militancia en Izquierda Republicana.
- Pascual Rodríguez y Antonio Iglesias, miembros del Santo Entierro de Zamora, víctimas de la represión por su compromiso religioso y social.
- Sagrario Cabañas, hermano de la Vera Cruz, fusilado en la ciudad.
- Rufino Barba Luis y Santiago Carnero, cofrades del Santo Entierro y Vera Cruz, fusilados por su militancia política en el PSOE.
- Prieto Laperal, otro hermano del Santo Entierro, víctima de la violencia fascista.
La iniciativa es obra de Bernar_usk y Proyecto Palio, un proyecto sobre disidencias cofrades, desarrollado con coraje y mucho arte. Bernar ha impulsado esta acción como un homenaje visual y cultural, poniendo en valor la memoria de quienes defendieron sus convicciones religiosas y sociales, incluso pagando con su vida o libertad.
Aunque la iniciativa se ha desarrollado principalmente en Andalucía y otros puntos de España, recuerda también a numerosos religiosos, cofrades e imagineros de toda la geografía española, como Luis Ortega Bru, Antonio Sáez Morón, Antonio León Ortega o Luis López Doriga, quienes sufrieron encarcelamiento, fusilamiento o exilio por su fe, convicciones políticas o vínculos familiares.
El proyecto busca visibilizar la memoria histórica y acercar a la ciudadanía la realidad de quienes defendieron sus convicciones en plena guerra. Las pegatinas se han convertido en un símbolo de homenaje, memoria y arte, destacando la valentía de quienes, desde Zamora y el resto de España, permanecen en el recuerdo por su compromiso con la fe y la justicia social.