El pequeño quiosco situado en la calle Santiago de Zamora ha bajado definitivamente la persiana. “Mi Ki-Os-Co”, fácilmente reconocible por su logotipo de Mickey Mouse, ha cerrado tras once años de actividad, dejando a los vecinos sin uno de los comercios de proximidad más habituales del entorno.
Durante más de una década, este establecimiento fue mucho más que un punto de venta de prensa, pan y golosinas. En él también se podían sellar boletos de lotería, un servicio cada vez menos común en la ciudad y que convertía al quiosco en parada obligatoria para muchos zamoranos que probaban suerte cada semana.
El cierre no responde a una crisis económica, sino a la jubilación de su propietario, que ha decidido poner fin a su etapa laboral tras años dedicados al comercio. Su decisión vuelve a poner de relieve una realidad que se repite cada vez con más frecuencia en Zamora: negocios que desaparecen porque no hay relevo generacional que continúe la actividad.