Zamora vuelve a condenar la violencia machista mientras la Guardia Civil expresa su dolor por el asesinato de una compañera

En el ámbito provincial, también se informó de que el sistema de seguimiento registra actualmente 330 casos activos de violencia de género en Zamora
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La Subdelegación del Gobierno en Zamora ha acogido este viernes un nuevo minuto de silencio en señal de condena por los últimos asesinatos machistas confirmados en España y para mostrar el apoyo a las víctimas, sus familias y su entorno. En esta ocasión, el acto estuvo marcado por la confirmación de tres nuevos crímenes de violencia de género, entre ellos el de una agente de la Guardia Civil destinada en Asturias, un caso que ha conmocionado especialmente a la Comandancia de Zamora.

Durante la concentración, el subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, recordó que las víctimas por las que se guardó el minuto de silencio fueron Melinda, asesinada el 21 de julio en Málaga por su expareja; Laura, de 50 años, guardia civil asesinada en Asturias; y Gloria, de 44 años, víctima mortal en Murcia. Con estos casos, el número de mujeres asesinadas por violencia de género en España asciende ya a 36 en lo que va de 2026, mientras que desde 2003 son ya 1.376 las mujeres asesinadas.

Blanco alertó además de que la cifra de asesinatos de este año es especialmente elevada. "Hasta el 6 de agosto, solo los años 2003 y 2007 registraban más víctimas que 2026", señaló, subrayando que únicamente 12 de los 36 agresores tenían denuncias previas y que en la mayoría de los casos el agresor era una expareja.

También recordó las consecuencias que la violencia machista deja sobre los menores. Desde 2013, 68 niños y niñas han sido asesinados por violencia vicaria y 536 menores han quedado huérfanos tras el asesinato de sus madres.

En cuanto a la situación de la provincia, el subdelegado informó de que actualmente existen 329 casos activos en el sistema de seguimiento policial VioGén, de los cuales uno está catalogado con riesgo alto.

Ángel Blanco insistió en la importancia de denunciar cualquier situación de violencia de género y recordó que tanto las víctimas como cualquier persona de su entorno pueden activar los recursos de ayuda llamando al 016, al 112 en caso de emergencia o contactando con la Guardia Civil (062) o la Policía Nacional (091). También destacó la utilidad de la aplicación AlertCops, que permite enviar una alerta con geolocalización cuando la víctima no puede realizar una llamada.

Dolor por el asesinato de una guardia civil

El acto estuvo inevitablemente marcado por el asesinato de Laura, la agente de la Guardia Civil destinada en Asturias, presuntamente asesinada por su pareja, también miembro del Instituto Armado destinado en Zamora.

Preguntado por este caso, Ángel Blanco evitó entrar en detalles sobre la investigación, que está siendo dirigida por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Asturias y el juzgado competente en Llanes. No obstante, confirmó que el presunto autor se encontraba destinado en la unidad cinológica de Zamora, que el arma utilizada habría sido sustraída de la taquilla de otro agente mientras estaba fuera de servicio y que sobre él pesaba un expediente disciplinario cuya tramitación correspondía a la Dirección General de la Guardia Civil.

El subdelegado pidió prudencia para no interferir en las diligencias judiciales y trasladó el profundo pesar que vive la Comandancia zamorana por unos hechos que calificó de "especialmente dolorosos".

"Los guardias civiles de Zamora estamos destrozados"

El jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora, Héctor David Pulido, intervino también para expresar públicamente el sentimiento de todo el cuerpo.

"Los guardias civiles de Zamora estamos destrozados", afirmó visiblemente emocionado.

Pulido explicó que el impacto es enorme por varios motivos: por el asesinato de una compañera, por los tres menores que han quedado huérfanos, por el teniente que resultó gravemente herido al acudir en su auxilio —y cuya evolución es favorable—, por los agentes que tuvieron que intervenir utilizando sus armas reglamentarias y porque el presunto autor era, hasta hacía apenas unos días, compañero y vecino de muchos de los efectivos destinados en la Comandancia.

El responsable de la Guardia Civil rechazó realizar valoraciones sobre el expediente disciplinario del investigado o sobre posibles cambios en los protocolos de acceso a las armas de fuego, insistiendo en que toda la investigación permanece bajo secreto judicial y que corresponde a los órganos competentes esclarecer lo sucedido.

La concentración concluyó con un nuevo llamamiento institucional para seguir combatiendo una violencia que continúa dejando víctimas mortales y familias rotas en toda España, así como con el compromiso de mantener visibles los recursos de protección y asistencia para las mujeres que puedan encontrarse en situación de riesgo.

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