Una protesta marcada por una menor asistencia respecto a anteriores movilizaciones, algo que los propios organizadores atribuyeron al puente de la Hiniesta, las comuniones y un fin de semana especialmente cargado de actividades en la ciudad.
Pese a ello, los portavoces insistieron en que el objetivo principal sigue siendo mantener viva la reivindicación y evitar que el problema caiga en el olvido.
“Mejor venir que no venir”
José Ramón Andrés reconocía durante la concentración el cierto desgaste social que empieza a percibirse tras meses de protestas y reclamaciones sin apenas respuestas efectivas por parte del Ministerio y RENFE.
“Mejor venir que no venir, aunque ya parece que nos desanimamos un poco en cuanto a la utilidad de las protestas”, admitía.
Aun así, insistió en que el problema debe seguir visibilizándose y defendió que la reivindicación es “justa” para todos los ciudadanos de la provincia.
El portavoz recordó además que el principal problema sigue siendo la desaparición práctica del tren madrugador que permitía compatibilizar residencia en Zamora y trabajo en Madrid.
“Estamos perdiendo calidad de vida”
Carlos Perfecto, presidente de la Federación de Usuarios de Alta Velocidad de Castilla y León, insistió en que Zamora no está reclamando privilegios sino igualdad de oportunidades respecto a otros territorios conectados con Madrid mediante AVE.
Perfecto denunció que la calidad del servicio ferroviario ha empeorado gravemente en los últimos años y recordó que en 2015 un retraso de cinco minutos ya era considerado incidencia, mientras que actualmente la tolerancia llega hasta los noventa minutos.
“Ahora ya ni los más viejos del lugar recuerdan qué día llegamos a Madrid antes de las nueve”, lamentó.
También alertó de que el deterioro del servicio no afecta únicamente a trabajadores, sino a estudiantes, pacientes que viajan por motivos médicos, turistas o intercambios internacionales.
Un manifiesto contra el “aislamiento”
Durante la concentración se repartió además un “Manifiesto ciudadano por la dignidad de Zamora” elaborado por AUSAVE, en el que la asociación denuncia la supresión de servicios ferroviarios y acusa a las administraciones de condenar a la provincia al aislamiento.
En el texto se critica “el desprecio institucional hacia provincias como la nuestra” y se denuncia la “pasividad de quienes deberían defender Zamora”.
Entre las principales reivindicaciones figuran:
- Recuperación de las frecuencias AVE suprimidas en Zamora y Sanabria.
- Implantación inmediata de un verdadero tren madrugador.
- Más puntualidad y menos retrasos.
- Horarios adaptados al regreso laboral.
- Un sistema ferroviario que permita fijar población y evitar la emigración juvenil.
El manifiesto concluye con un mensaje contundente: “Exigimos respeto, dignidad y futuro” y un llamamiento directo contra “el cerco a Zamora”.
“Seguiremos las veces que haga falta”
Pese al cansancio acumulado y a la menor respuesta ciudadana, los convocantes dejaron claro que las movilizaciones continuarán.
“Podemos tener cien, mil o dos mil personas, pero lo importante es que seguimos aquí”, defendía Carlos Perfecto durante la protesta.
Porque en Zamora el tren ya no es solo un medio de transporte.
Es otro símbolo más de una provincia cansada de sentirse cada vez más lejos de todo.