Porque sí efectivamente, Zamora se ha llenado. Y se ha notado.
Diez días de lleno absoluto
El balance es claro: Calles a rebosar.Hostelería al límite o sobrepasados en muchos casos, turismo en máximos y falta de plazas, si hubiera habido más capacidad se hubiera llenado aún más.
El buen tiempo —el mejor de los últimos años— ha sido el gran aliado de una Semana Santa que ha rozado el pleno en todo. Y no solo en la capital. Sanabria ha mostrado un gran ambiente de descanso y naturaleza, en Aliste se volvió al pueblo, Sayago ha tenido también su pellizco así como La Carballeda con Mombuey y su Semana Santa a la cabeza y Toro ha tenido su tirón y su capacidad hotelera ha estado también en un buen pleno.
Toda la provincia ha respondido con una ocupación más que notable, dejando un colchón importante de cara al verano.
El adiós en la Plaza Mayor
El broche final lo puso la Plaza Mayor. Con un aforo cercano a las 7.500 personas, no cabía un alma.
Un macro concierto con grupos zamoranos que transformó la tarde del Domingo de Resurrección en un auténtico “tardeo” de despedida. Un ambiente festivo, contagioso. Y sí, también con ese ya bautizado:
Como el “botellón de los mayores”, los pequeños ya tienen claro que no podrán recriminar nada a su botellón de San Martín. Sin incidentes relevantes, más allá de los típicos desmayos y algún exceso puntual la normalidad ha primado y las autoridades se vanaglorian del civismo más allá de los típicos casos puntuales que se han cortado de reíz.
De San Martín al tardeo
Si el Viernes Santo en San Martín marcaba el pulso de la jornada, el Domingo de Resurrección ha cambiado el registro: de la tradición de la subida de bandas el dos y pingada y un poco de tardeo tras el encuentro... y de ahí… a la despedida, a una fiesta de 5 horas que dan un nuevo aire al final de la Semana Santa.
Porque Zamora no solo celebra. También se reencuentra
La diáspora vuelve a marcharse
Hoy es día de despedidas. De maletas.
De coches, autobuses y trenes rumbo a:
- Madrid
- Bilbao
- Barcelona
Y tantos otros destinos donde viven los zamoranos que, un año más, han vuelto a casa.
Porque eso también es la Semana Santa:
👉 volver
👉 vivir
👉 y marcharse
El tiempo también cambia
El buen tiempo aguantará este lunes. Pero a partir del martes, bajan las temperaturas.
Como si el clima también entendiera que la fiesta ha terminado.
Reflexión Zamora News
Zamora ha demostrado, una vez más, que cuando quiere…puede con todo
Llena.
Resiste.
Y emociona. Resucita y ahora toca volver a la rutina. Al cole, al trabajo.
Pero con una idea clara:
esto no se acaba
Solo se guarda.
Hasta 2027.
Y que no falte nadie. Gracias por seguirnos.