erdillo de Sanabria volvió a demostrar que el deporte puede convertirse en un motor para el medio rural. La IV Kedada Trail Cerdirock reunió este fin de semana a 350 corredores en todas sus modalidades y transformó por unas horas este pequeño pueblo zamorano de 11 habitantes censados en el epicentro del trail running de la provincia.
La elevada participación, unida a la presencia de familiares, acompañantes y visitantes, hizo que cerca de 800 personas llenaran las calles de la localidad, que vivió una jornada marcada por el deporte, la convivencia y la reivindicación del futuro de los pueblos.
La principal novedad de esta edición fue el estreno de la Media Maratón de Montaña (21 kilómetros), un recorrido que discurrió en buena parte por el término de San Ciprián de Sanabria e incorporó la exigente subida por el valle de Las Cerraduras, uno de los tramos más duros y espectaculares del trazado.
En la distancia reina, el triunfo masculino fue para Ander Nafarrate Usandizaga, del club AIARAMENDI KORRIKALARIAK, que completó el recorrido en 1:46:23. Le acompañaron en el podio Santiago Mezquita Fernández, del C.D. Solorunners Valladolid, con un tiempo de 1:52:01, y Sergio Matilla, de la Agrupación Montañera Zamorana, tercero con 1:52:29.
En categoría femenina, la victoria correspondió a Lara de Castro Casares, del club Zamora Corre, que cruzó la meta en 2:17:22. La segunda posición fue para Ana Temprano Piñeiro, del GM Cimas, mientras que Bárbara Rodríguez González completó el podio.
La carrera de 10 kilómetros también ofreció un elevado nivel competitivo. Julio Alberto Hernández Gaspar, del Atletismo Benavente, se adjudicó la victoria con un tiempo de 49 minutos y 7 segundos, seguido por César Pires, del Atletismo de Miranda do Douro, y Raúl Chimeno Tejedor, de La Ilusión de Elisabeth / Agrupación Montañera Zamorana.
En la prueba femenina, Silvia Fuentes Martín, de la Agrupación Montañera Zamorana, se alzó con el triunfo por delante de Asun Díez Rodríguez, del CD Solorunners, y de Ane Ormaetxea González.
La jornada tuvo además un marcado carácter familiar gracias a las carreras infantiles, en las que participaron más de 60 niños y niñas repartidos en las categorías prebenjamín, benjamín y alevín, acompañados por sus familias.
Desde la organización destacaron también la buena acogida de los avituallamientos y el desarrollo de una prueba que apenas registró incidencias, más allá de alguna caída sin gravedad y varias picaduras de avispa.
Más allá de la competición, la IV Kedada Trail Cerdirock volvió a reivindicar el papel del deporte como herramienta para dinamizar el medio rural y combatir la despoblación. Con un pueblo de apenas 11 vecinos capaz de congregar a cientos de deportistas y visitantes, la cita lanzó un mensaje claro: "Los pueblos no se mueren", consolidándose como una de las pruebas de montaña con mayor personalidad del calendario deportivo zamorano.