Ribadelago volverá a alzar la voz el próximo sábado 8 de agosto para reclamar el respeto y la atención que, según denuncian sus vecinos, merece un municipio "marcado por la historia y olvidado por las administraciones". La manifestación partirá a las 19.30 horas desde La Moral, en Ribadelago Viejo, y concluirá en Ribadelago Nuevo, con el objetivo de visibilizar años de reivindicaciones relacionadas con los servicios públicos, la conservación del patrimonio y la prevención de incendios.
Los convocantes aseguran que la movilización pretende trasladar un mensaje "firme, sereno y constructivo" a las distintas administraciones para que adopten medidas que permitan garantizar unas condiciones de vida dignas en ambos núcleos de población y proteger un patrimonio que consideran parte esencial de la memoria colectiva.
Entre las principales reclamaciones figura la reparación urgente del camino público de La Retuerta, que comunica Ribadelago Viejo con Ribadelago Nuevo. Los vecinos denuncian que el deterioro del firme, con numerosos socavones y baches, dificulta el tránsito tanto de los residentes como de los visitantes.
Otra de las preocupaciones que centran la protesta es la situación del abastecimiento de agua en Ribadelago Nuevo. Los vecinos reclaman garantías claras sobre la potabilidad del suministro y muestran su inquietud por una cuestión que, aseguran, continúa generando incertidumbre pese al coste que supone este servicio.
La convocatoria también pone el foco en la falta de limpieza y mantenimiento de los espacios públicos, una situación que consideran incompatible con una localidad enclavada en uno de los espacios naturales más emblemáticos de Castilla y León y con un importante potencial turístico.
A estas demandas se suman problemas relacionados con las telecomunicaciones. Los residentes denuncian las dificultades para recibir correctamente todos los canales de televisión y varias emisoras de radio, así como la ausencia de fibra óptica en Ribadelago Viejo, una carencia que, afirman, mantiene aislado digitalmente al núcleo histórico.
Uno de los aspectos que más preocupa a la plataforma convocante es el estado de Ribadelago Viejo, escenario de la tragedia de 1959 y considerado un lugar de enorme valor histórico y simbólico. Los vecinos defienden que este espacio debe convertirse en un verdadero lugar de memoria, limpio, cuidado y respetado, donde las generaciones presentes y futuras puedan conocer la historia del municipio.
Asimismo, recuerdan que, pese a encontrarse en el corazón del Parque Natural del Lago de Sanabria y formar parte de un Bien de Interés Cultural (BIC), el pueblo no recibe, según denuncian, el respaldo institucional necesario para garantizar su conservación, puesta en valor y promoción.
La prevención de incendios forestales también ocupa un lugar destacado entre las reivindicaciones. Tras los graves fuegos registrados el pasado año, los vecinos consideran imprescindible mantener limpios y desbrozados los alrededores del municipio para reducir el riesgo de que una situación similar vuelva a poner en peligro a Ribadelago.
Los organizadores subrayan que las demandas planteadas no responden a peticiones excepcionales, sino a derechos básicos que cualquier ciudadano debería disfrutar con independencia del lugar en el que resida. Entre ellos citan infraestructuras seguras, agua con todas las garantías sanitarias, servicios públicos de calidad, acceso a las telecomunicaciones, limpieza, protección del patrimonio y una adecuada política de prevención de incendios.
La movilización se desarrollará bajo el lema "La tragedia pasó. El abandono continúa. Por un futuro digno para Ribadelago", con el que los vecinos hacen un llamamiento a todas las administraciones para que conviertan sus compromisos en actuaciones concretas y sitúen a Ribadelago entre sus prioridades.