Las bodegas de Calabor y los tres nombres de Pedralba protagonizan un viaje por la historia de Sanabria

Dos localidades con un rico legado histórico abrirán este domingo una ventana a su pasado a través de sendas conferencias que permitirán descubrir cómo era la vida en los siglos pasados. Desde las antiguas bodegas y la tradición vitivinícola de Calabor hasta los molinos y la evolución del nombre de Pedralba de la Pradería, las charlas pondrán en valor un patrimonio que forma parte de la memoria de la comarca sanabresa
Vista aérea de Calabor
photo_camera Vista aérea de Calabor

Dos localidades con un rico legado histórico abrirán este domingo una ventana a su pasado a través de sendas conferencias que permitirán descubrir cómo era la vida en los siglos pasados. Desde las antiguas bodegas y la tradición vitivinícola de Calabor hasta los molinos y la evolución del nombre de Pedralba de la Pradería, las charlas pondrán en valor un patrimonio que forma parte de la memoria de Sanabria.

Las conferencias estarán impartidas por el historiador Eduardo Velasco Merino. La primera tendrá lugar a las 12.30 horas en la Nave las Lagunas en Calabor, donde el investigador repasará algunos de los aspectos más relevantes de la historia de la localidad.

Cartel informativo de las conferencias
Cartel informativo de las conferencias

Durante la charla se abordará la evolución de Calabor, un pueblo conocido tradicionalmente por sus aguas mineromedicinales, pero que también contó con una importante actividad vitivinícola. La documentación del siglo XVIII refleja la existencia de una amplia red de bodegas, utilizadas para conservar el vino elaborado con las uvas procedentes de los viñedos del propio municipio, un patrimonio hoy poco conocido.

Por la tarde, a las 17.00 horas, la conferencia se trasladará a Pedralba de la Pradería, donde Velasco Merino analizará el papel que desempeñaron los molinos como una de las construcciones más destacadas de la localidad durante el siglo XVIII y su importancia para la economía tradicional.

La sesión también permitirá conocer la evolución del nombre del municipio a lo largo de la historia. En el Catastro de Ensenada de 1752 aparecía como San Vicente de Pedralba de Sanabria. Posteriormente pasó a denominarse simplemente Pedralba y, finalmente, en 1916 adoptó el nombre oficial de Pedralba de la Pradería, con el que se conoce en la actualidad.

 

 

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