lunes 17/1/22
Mesa redonda sobre energías renovables en la Alhóndiga
Mesa redonda sobre energías renovables en la Alhóndiga

Las plataformas afectadas por los macroproyectos de energías renovables han celebrado esta tarde una mesa redonda informativa en La Alhóndiga para explicar la situación actual en la que se encuentran todas las inversiones previstas.

Todos los grupos coinciden en solicitar una moratoria al Gobierno hasta que haya una "planificación real y rigurosa" para que estos proyectos no tengan un impacto tan devastador en los pueblos afectados.

Este es el manifiesto:

Ante la emergencia climática y en consonancia con el Acuerdo de París,  el Gobierno ha puesto en marcha el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que persigue para 2030, entre otros objetivos, la reducción respecto a 1990 de un 23% en la emisión de gases de efecto invernadero y un 74% de energía renovable en la generación eléctrica. 

El Plan prevé para el año 2030 una potencia total instalada en el sector eléctrico de 161 GW de los que 50 GW serán energía eólica y 39 GW solar fotovoltaica.  A 31 de diciembre de 2020  había en España  130,4 GW de potencia eólica y fotovoltaica con los derechos de acceso y conexión a la red concedidos, más otros 45,3 GW en tramitación.

Esto significa una potencia eólica y solar que excede claramente lo recogido en el PNIEC. Todo ello sin contar los numerosos proyectos en distintos estadios de tramitación que han surgido a lo largo de 2021.  

Las asociaciones y plataformas abajo firmantes somos conscientes de la urgencia de implementar medidas para frenar el cambio climático y defendemos la implantación de renovables. Sin embargo disentimos radicalmente con el  despliegue actual de las renovables en los territorios, dejado en manos de promotores privados, sin que exista una planificación a nivel estatal ni a nivel de las Comunidades Autónomas. 

La avalancha de macro proyectos de renovables responde a un modelo claramente extractivista que únicamente tiene en cuenta los beneficios económicos de los inversores, en algunos casos fondos de inversión como BlackRock. Los territorios que más están sufriendo las nefastas consecuencias de esta falta de planificación son los territorios rurales más despoblados, donde el coste del suelo es menor, y donde hay una población envejecida y menor resistencia social, pero también donde la biodiversidad es más rica y existen numerosos recursos naturales, culturales y paisajísticos que bien aprovechados son y podrían ser aún más un motor económico importante que, sin duda, podría fijar población y plantar cara al reto demográfico. 

No habrá transición energética justa social y medioabientalmente sin una planificación y si se sigue apostando por un sistema económico insaciable de recursos. Sin un decrecimiento en el consumo, nuestro planeta está abocado al colapso. 

Actualmente la provincia de Zamora produce casi tres veces más energía eléctrica de la que consume. Además la práctica totalidad de dicha energía es energía limpia procedente de los saltos hidroeléctricos, de los parques eólicos y las plantas solares fotovoltaicas ya en funcionamiento. 

Si nos fijamos en el despliegue de proyectos de renovables en tramitación en la provincia de Zamora, rápidamente entendemos cuáles son los dos motivos principales que rigen la elección de una ubicación ante otra: por un lado, la disponibilidad de suelo barato y, por otro, la distancia a una subestación de Red Eléctrica Española, imprescindible para verter la energía eléctrica generada al sistema. 

La construcción del AVE  ha llevado consigo la construcción de toda una serie de subestaciones de REE a lo largo de su recorrido por la provincia. Dichas subestaciones son las que buscan los promotores para engancharse a la red. 

La promesa de ingresos económicos tanto para los ayuntamientos de las zonas rurales como para los propietarios de tierras es uno de los alicientes que ofrecen los promotores.

Los ayuntamientos están dispuestos a ofrecer bonificaciones de hasta el 95% sobre los impuestos municipales (IBI, ICIO e IAE) que las empresas de renovables deben abonar, a cambio del alquiler del suelo (entre 1.000 y 1.200 euros anuales por hectárea, en el caso de las plantas solares fotovoltaicas) o por una cantidad por MW instalado (1000 euros al año por MW en el caso de los parques eólicos proyectados en Sayago). Verdaderas minucias si tenemos en cuenta las facturaciones millonarias que realizan anualmente estas instalaciones. 

Algunos ayuntamientos, a espaldas de sus ciudadanos, incluso desafectan terrenos comunales pasándolos a patrimoniales para así poder disponer de ellos a su antojo, o bien aprueban modificaciones puntuales de sus normas urbanísticas para permitir el desarrollo de este tipo de proyectos en suelo rústico con protección natural. 

Otro de los alicientes que según los promotores  hacen tan necesarios estos proyectos en los municipios rurales es la creación de empleo local. Sabemos que esto no es más que una verdad a medias. Únicamente durante la primera fase de construcción de estos macro proyectos, es decir durante las labores de movimientos de tierra, apertura de caminos y zanjas, tala de árboles, desbroce y cimentaciones, se contrata mano de obra local, para todo lo demás se necesita personal altamente cualificado que no es posible encontrar en el territorio. Incluso los trabajos de mantenimiento suelen subcontratarse a empresas de fuera. 

Dicen así mismo que la implantación de parques eólicos y plantas solares fotovoltaicas en los territorios rurales sirven para luchar contra la despoblación. Nada más lejos de la realidad. Sólo hay que ver el censo de los municipios que han acogido este tipo de proyectos para darse cuenta de que la población ha seguido disminuyendo. 

Por todo ello los abajo firmantes decimos: 

-Sí a las energías renovables, pero no con el modelo actual. Defendemos el autoconsumo, la creación de comunidades energéticas locales, un modelo distribuido que tenga en cuenta las necesidades del territorio y respete sus recursos naturales, paisajísticos y culturales.  

-Sí a un uso de la tierra respetuoso con el medio ambiente, basado en la agricultura y la ganadería extensiva, la apicultura y la producción de alimentos de calidad y proximidad. No a la pérdida de las mejores tierras fértiles, ni de pastos, zonas arboladas, brezales, humedales o bosques de ribera. No a la industrialización del suelo rústico. 

-Sí a la creación de empleo  en el ámbito de la instalación de renovables para el autoconsumo y las pequeñas comunidades energéticas. 

-Sí a la defensa de la biodiversidad. No a la fragmentación de los hábitats naturales. 

-Sí a la defensa de los terrenos comunales, patrimonio de las comunidades rurales y herramientas útiles en cualquier estrategia de revitalización de espacios rurales en declive. No a las malas prácticas de algunos ayuntamientos y al secretismo. Sí a la transparencia y a la participación ciudadana. 

-Sí al bienestar de las poblaciones rurales. No más líneas de alta tensión y sus campos electromágneticos. 

-Sí al paisaje como recurso común, a su protección, gestión y ordenación tal como recoge el Convenio Europeo del Paisaje ratificado por España en 2008. 

-Sí a una planificación a nivel estatal y regional rigurosa y vinculante y a unos instrumentos de selección de los emplazamientos acorde con los principios que defendemos: proximidad de los grandes proyectos de renovables a los centros de gran consumo, priorizar el uso del suelo industrial y de suelos fuertemente degradados. Participación ciudadana en su elaboración. 

-Exigimos una moratoria en la tramitación de más proyectos hasta que dicha planificación no sea una realidad. 

Firmado: 

Plataforma de Afectados por las Renovables en Ricobayo 

Plataforma Otra Vez No en Sayago  

Comunales Libres (Cobreros) 

Comunales del Pueblo Son (Manzanal de Arriba) 

SOS Vega y Campiña de Toro 

Asociación Amigos de Velilla (Muelas de los Caballeros)  

Ecologistas en Acción de Zamora 

Las plataformas afectadas por macroproyectos de energías renovables en Zamora unen...
Comentarios