La provincia de Zamora mantiene la atención sobre la evolución de sus ríos tras encadenar una segunda semana marcada por las lluvias persistentes. La crecida de los caudales ha provocado desbordamientos en distintos puntos del territorio, generando incidencias en la red viaria y obligando a reforzar la vigilancia ante posibles nuevas afecciones.
Según los datos registrados este martes, el río Duero continúa en nivel naranja en dos puntos de la provincia. A su paso por Toro, el caudal alcanza los 997,75 metros cúbicos por segundo, con un nivel de 4,91 metros. La situación también se mantiene en alerta en Zamora capital, donde el Duero registra un caudal de 978,85 metros cúbicos por segundo y un nivel de 2,20 metros.
Junto a estos avisos, varios ríos permanecen en nivel amarillo. El río Guareña mantiene la alerta en Toro con un caudal de 18,48 metros cúbicos por segundo y un nivel de 2,03 metros. Por su parte, el río Órbigo continúa bajo vigilancia en Manganeses de la Polvorosa, donde alcanza un caudal de 238,46 metros cúbicos por segundo y un nivel de 2,99 metros, mientras que en Santa Cristina de la Polvorosa registra un caudal de 227,96 metros cúbicos por segundo y un nivel de 2,93 metros.
El río Tera también permanece en aviso amarillo en dos puntos de control. En Camarzana de Tera presenta un caudal de 169,14 metros cúbicos por segundo y un nivel de 4,08 metros. En Mózar de Valverde, el caudal asciende a 191,39 metros cúbicos por segundo, con un nivel de 3,89 metros.
La evolución de los caudales continúa siendo seguida de cerca por los organismos de control y emergencias, ante la previsión de que la acumulación de agua y la saturación del terreno puedan seguir condicionando la situación hidrológica en distintos puntos de la provincia.