La provincia de Zamora afronta las elecciones autonómicas de 2026 con un dato que pone de manifiesto su larga tradición migratoria: más de 23.000 zamoranos inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) podrán votar desde el extranjero, cifra que ya supera la población de municipios como Benavente. Entre todos los destinos internacionales, Argentina se mantiene como la mayor “colonia zamorana” del mundo, concentrando a miles de electores vinculados a la provincia.
Durante gran parte del siglo XX, especialmente entre las décadas de 1940 y 1970, Argentina fue uno de los destinos preferidos para quienes abandonaban Zamora en busca de oportunidades laborales. Ciudades como Buenos Aires, Rosario o Mar del Plata se convirtieron en centros de asentamiento para familias zamoranas, donde se crearon redes sociales y familiares que aún hoy mantienen viva la memoria de los pueblos de origen.
Este fenómeno migratorio histórico explica que más de diez mil zamoranos residan actualmente en Argentina y sigan inscritos en el CERA. Muchos de ellos no son emigrantes recientes, sino hijos y nietos de quienes partieron, que han recuperado o conservado la nacionalidad española, especialmente tras los cambios legislativos vinculados a las leyes de memoria democrática. El número de votantes desde el extranjero continúa creciendo, incluso cuando la emigración directa desde la provincia se ha reducido significativamente.
El CERA refleja así una realidad electoral cada vez más relevante: casi uno de cada siete votantes de Zamora vive fuera de España, y su participación puede tener un impacto notable en los comicios. La eliminación del llamado “voto rogado” ha facilitado que los residentes en el extranjero puedan ejercer su derecho a voto de manera más ágil, reforzando la influencia de esta diáspora con peso electoral.
Más allá de Argentina, otros países como Cuba, Francia, Alemania o Brasil también concentran comunidades significativas de zamoranos, evidenciando la amplitud de la migración histórica desde la provincia. Esta “ciudad invisible” de zamoranos repartidos por el mundo demuestra cómo la identidad y los vínculos con Zamora trascienden fronteras, convirtiéndose en un indicador clave para comprender la realidad social y demográfica de la provincia.