La Junta de Castilla y León ha subrayado el liderazgo de la Comunidad en la producción, transformación y comercialización de patata fresca, durante la visita de la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, a las instalaciones de Patatas Meléndez en Medina del Campo (Valladolid).
Castilla y León se sitúa como la principal comunidad productora de patata de España, con una superficie de 19.200 hectáreas, lo que representa el 38 % del total nacional, y una producción de 870.600 toneladas, equivalente al 44,6 % del conjunto del país. “Estos datos reflejan la fortaleza de un sector clave dentro del conjunto agroalimentario autonómico”, ha señalado la consejera.
Este liderazgo no se limita a la producción, sino que también se extiende a la industria transformadora y la comercialización, con la presencia en la Comunidad de cuatro de las diez mayores empresas embolsadoras de patata de España.
El sector atraviesa, no obstante, un momento de transformación marcado por factores como la evolución de los hábitos de consumo, el impacto de la climatología y el incremento de los costes de producción. Ante este escenario, la Junta apuesta por impulsar la modernización, la tecnificación y la innovación, así como por reforzar la promoción del producto para adaptarse a las nuevas demandas del mercado.
Durante la visita, González Corral ha puesto en valor el papel de la patata como alimento básico, saludable y versátil, destacando su aporte de hidratos de carbono complejos, fibra, vitaminas y minerales, lo que la convierte en un producto esencial dentro de una alimentación equilibrada.
Asimismo, la consejera ha destacado el modelo de Patatas Meléndez como ejemplo de innovación en el sector primario. Fundada en 1999, la empresa ha desarrollado un sistema que integra toda la cadena de valor, desde el cultivo hasta la comercialización, con el objetivo de generar valor añadido desde el origen.
La compañía comercializa alrededor de 180.000 toneladas anuales y alcanza una facturación de 140 millones de euros, apoyada en un equipo de 300 profesionales y más de 50.000 metros cuadrados de instalaciones. Además, impulsa proyectos como la planta Meléndez 4.0, centrada en la automatización, digitalización y trazabilidad, y mantiene iniciativas de colaboración directa con agricultores para reforzar el vínculo con el territorio.