El Z! Live Rock Fest ha hecho balance de su edición de 2026 con un resultado que califica de "extraordinariamente positivo", consolidando al festival como uno de los principales eventos de música metal del sur de Europa y reforzando el papel de Zamora dentro del circuito internacional de festivales.
La organización destaca que durante las tres jornadas del certamen se registró un recinto prácticamente lleno, con una asistencia cercana a 10.000 personas diarias, unas cifras que consolidan el crecimiento sostenido del evento en los últimos años.
"Ya no hablamos de un éxito puntual. El público sigue confiando en el proyecto año tras año y eso demuestra que el Z! Live se ha ganado un lugar propio dentro del calendario europeo", señalan desde la organización.
Un impacto económico cercano a los cinco millones de euros
Uno de los datos más destacados del balance es el impacto económico, que la organización estima en cerca de cinco millones de euros, teniendo en cuenta el gasto realizado por los asistentes en alojamientos, hostelería, comercio, transporte y otros servicios.
No obstante, consideran que el margen de crecimiento no pasa por incrementar el aforo del festival, sino por conseguir que los visitantes permanezcan más tiempo en Zamora.
Según explican, cada jornada adicional de estancia supone un importante aumento del retorno económico para la ciudad. En este sentido, apuntan que una parte creciente del público termina alojándose en Salamanca, debido a la elevada ocupación hotelera en Zamora y a que muchos asistentes encuentran allí opciones más asequibles.
Desde la organización consideran que favorecer una mayor permanencia de los visitantes en la capital zamorana representa una oportunidad de crecimiento económico para toda la ciudad.
Un festival cada vez más complejo de organizar
Aunque el Z! Live mantiene una elevada demanda de entradas, la organización recuerda que los costes de producción han aumentado considerablemente desde la pandemia, lo que hace que organizar un evento de estas dimensiones sea cada vez más exigente.
Cada edición requiere montar una infraestructura temporal que incluye escenarios, redes eléctricas, vallados, iluminación, barras, aseos, abastecimiento de agua y numerosos servicios auxiliares, lo que supone una importante inversión.
Frente a esta situación, el festival mantiene una política de reinversión de los beneficios para adquirir infraestructuras propias y reducir progresivamente la dependencia del alquiler de equipamientos, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.
La organización propone mejorar las infraestructuras para grandes eventos
De cara al futuro, el Z! Live plantea abrir un proceso de reflexión junto a administraciones públicas y empresas para estudiar nuevos modelos de infraestructuras permanentes para grandes eventos.
Como ejemplo cita el recinto de Marenostrum Fuengirola, donde parte de las instalaciones utilizadas para festivales permanecen operativas durante buena parte del año para otros eventos, permitiendo optimizar recursos y reducir costes.
A juicio de la organización, un modelo similar beneficiaría no solo al Z! Live, sino también a otras actividades culturales y de gran formato que puedan celebrarse en Zamora.
La experiencia del público, la principal seña de identidad
Más allá del cartel musical, la organización considera que el éxito del festival reside en la experiencia que ofrece a los asistentes.
Por ello, continúa apostando por reforzar aspectos como la atención al público, las barras con menor tiempo de espera, el sistema cashless, una oferta gastronómica variada, un número suficiente de aseos y un servicio permanente de limpieza, elementos que, según explica, contribuyen a que miles de personas repitan cada año.
Además, el objetivo es que esa buena experiencia se extienda también a la ciudad, fomentando que quienes visitan Zamora durante el festival regresen en el futuro como turistas.
La edición de 2027 comienza con excelentes perspectivas
El Z! Live asegura afrontar la próxima edición con las mejores previsiones, después de que la preventa de abonos para 2027 se agotara en muy poco tiempo, reflejando la fidelidad de un público que, según la organización, ya confía en el festival más allá de los artistas anunciados.
Con el cartel prácticamente cerrado y los primeros nombres previstos para los próximos meses, el certamen seguirá trabajando para consolidar a Zamora como un referente internacional de la música en directo.
La organización también ha agradecido el respaldo recibido por parte del Ayuntamiento de Zamora y la Diputación de Zamora, cuyo apoyo considera fundamental para el crecimiento del festival. Asimismo, ha destacado la incorporación este año del Ayuntamiento de Salamanca al proyecto, respaldando la celebración de Metal Town Salamanca, una iniciativa que se suma a Metal Town Zamora para ampliar la programación musical y acercar el festival a ambas ciudades.
Desde el Z! Live concluyen reafirmando su compromiso de seguir mejorando el evento y de que su crecimiento se traduzca en más riqueza, más oportunidades y un mayor impacto económico para Zamora.