Con el objetivo de dar a conocer el patrimonio histórico de la ciudad desde una perspectiva totalmente renovada, se ha presentado la segunda edición de “Espacios que suenan”, en la que que el Ensemble Semura Sonora y Beatriz Barrio realizarán una serie de visitas guiadas acompañadas de música antigua interpretada en directo, diseñadas para poner en valor el patrimonio arquitectónico y urbano de Zamora a través de su legado musical catedralicio.
Esta experiencia propone un recorrido por cuatro enclaves urbanos históricos que, tras la desaparición o transformación de edificios emblemáticos a lo largo de los siglos, han quedado configurados como espacios residuales o de paso. La propuesta busca dotar a estos rincones de un nuevo significado cultural e impulsar una reapropiación ciudadana basada en la historia, la identidad y la música.
Durante la presentación de la edición de este año, la concejala de Cultura, María Eugenia Cabezas, ha destacado que con esta iniciativa el objetivo es “conocer lugares, espacios, o incluso edificios que estuvieron, aunque ya no están, en espacios que estuvieron y siguen estando, aunque están de otro modo en nuestro presente, lo cual también nos dice mucho de cómo era Zamora y su evolución”. La edil zamorana señaló que esta iniciativa ya tuvo un éxito enorme en su primera edición, “que de hecho superó nuestras expectativas de público”, por lo que este año han querido repetir añadiendo algún cambio en los espacios elegidos con respecto a la primera edición.
Música histórica en directo para explicar la arquitectura.
Durante las visitas, el grupo de ministriles del ensamble, integrado por instrumentos de época como la corneta, la chirimía, el sacabuche y el bajón, interpretará una selección de obras compuestas originalmente en la propia Catedral de Zamora. A su vez, Lucien Julien-Laferrière, director de Semura Sonora, acompañará las interpretaciones explicando la estrecha relación existente entre la música elegida y cada uno de los puntos del itinerario.
Los cuatro enclaves del recorrido para la edición de este verano son:
Plaza Antonio del Águila: Espacio creado tras la desaparición de la iglesia medieval de San Martín el Pequeñino, situado junto al ábside de la Catedral de Zamora.
Plaza de Fray Diego de Deza: Enclave definido por la proximidad de la iglesia de San Ildefonso, el Convento de Santa Marina (Clarisas) y el solar del desaparecido Palacio del Marqués de Villagodio.
Mirador de San Cipriano: Punto elevado del casco antiguo, próximo a la iglesia de San Cipriano y al Parador, con vistas privilegiadas sobre el río Duero.
Plaza de la Leña: Espacio marcado por la huella histórica de la antigua iglesia de San Bartolomé, el arco defensivo y el Palacio de Doña Urraca.
En cuanto a las fechas elegidas serán el marte 28, miércoles 29 y jueves 30 de julio a partir de las 20.30 horas. El recorrido previsto comenzará con la nueva calle abierta en la trasera de la Catedral, que será la primera que se recorra en este concierto itinerante, de forma que los asistentes podrán conocer un poco mejor ese “espacio olvidado, o al menos desconocido hasta el momento para la mayoría de los zamoranos de hoy”, como apuntaba la concejala de Cultura.