La danza llena el Ramos Carrión de emoción y solidaridad en apoyo a la lucha contra el cáncer

El Teatro Ramos Carrión acoge la IV Gala de la Danza solidaria, con 32 alumnos de la Escuela Profesional de Danza de Castilla y León y a beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer
Festival de Danza AECC _15
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El Teatro Ramos Carrión ha vuelto a convertirse en epicentro de la cultura y la solidaridad en Zamora con la celebración de la IV Gala de la Danza solidaria, una cita ya consolidada que ha reunido a numeroso público en torno a una propuesta artística cargada de emoción y compromiso social.

El espacio escénico zamorano se llenó este jueves de arte bajo el lema “La danza es vida”, en una velada protagonizada por el alumnado de la Escuela Profesional de Danza de Castilla y León. Sobre el escenario, los jóvenes intérpretes ofrecieron un cuidado programa que combinó danza clásica y danza española, destacando por su calidad técnica, sensibilidad artística y capacidad expresiva.

La gala, organizada a beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer, ha contado con la colaboración de la Diputación de Zamora y la Fundación Caja Rural. Toda la recaudación se destina íntegramente a la atención y apoyo de pacientes oncológicos y sus familias, así como al impulso de la investigación, habilitándose además una Fila 0 para facilitar la participación solidaria de quienes no pudieron asistir.

En total participaron 32 estudiantes, de los cuales 14 pertenecen a la especialidad de danza clásica y 18 a danza española. Entre ellos, tres alumnas zamoranas, Isabela Romano, Lucía Martínez y Alexia García, aportaron un significativo componente local al elenco.

Momento previos al inicio de la gala tuvo lugar la  intervención de la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer en Zamora, María Inmaculada Hernández Pérez, quien puso en valor el carácter especial de esta edición, protagonizada por alumnado de quinto y sexto curso de enseñanzas profesionales del Conservatorio Profesional de Danza de Valladolid. En muchos casos, explicó, se trata de su trabajo de fin de carrera y de su última actuación antes de iniciar su camino en el ámbito profesional.

La presidenta estableció además un paralelismo entre los valores que definen la danza y los que sostienen la labor de la asociación: esfuerzo, trabajo en equipo, superación y sensibilidad. “Los bailarines son generosos, trabajan en red, se caen y se levantan; nosotros somos iguales”, afirmó, subrayando la conexión entre el arte y la acción social.

Asimismo, recordó que, aunque muchos de los alumnos no sean plenamente conscientes, su actuación tiene un impacto directo en la vida de muchas personas, ya que contribuye a mantener los servicios gratuitos que la asociación presta en Zamora y provincia, así como a avanzar en la investigación y a humanizar la atención a los pacientes.

Con un mensaje , Hernández Pérez animó al público a “poner los cinco sentidos” en el espectáculo y a disfrutar de una velada en la que cada pieza coreográfica estuvo cargada de significado, solidaridad y esperanza.

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