Policía Nacional y Fundación Legálitas alertan del auge del ciberacoso con la campaña “No es un juego. Es delito”

La iniciativa, presentada en Madrid, pone el foco en las consecuencias legales de la violencia digital y busca concienciar a adolescentes, familias y docentes sobre conductas como el ciberacoso, el sexting sin consentimiento o el uso de IA para humillar
Captura de pantalla del vídeo contra el ciberacoso
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La Policía Nacional y la Fundación Legálitas han presentado este martes la campaña “No es un juego. Es delito”, una nueva acción conjunta destinada a advertir sobre las consecuencias legales de la violencia digital, con especial atención a prácticas como el ciberacoso, el bullying en redes sociales, el sexting sin consentimiento o el uso de inteligencia artificial para la humillación de terceros.

La presentación ha tenido lugar en el IES San Isidro de Madrid, ante unos doscientos alumnos de Secundaria, y ha contado con la participación de la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, el director general de la Policía, Francisco Pardo, y el presidente de la Fundación Legálitas, Rafael Catalá.

Durante su intervención, Aina Calvo ha subrayado que el acoso escolar no es una etapa normalizada de la adolescencia, sino una forma de maltrato que exige intervención activa. Ha advertido además de sus efectos a largo plazo, capaces de dejar “cicatrices hasta la edad adulta”, y ha insistido en la necesidad de implicación de familias, docentes y profesionales.

La responsable de Seguridad ha recalcado que conductas aparentemente inofensivas en el entorno digital pueden constituir delitos, recordando que la violencia y la humillación no deben normalizarse bajo ninguna circunstancia, especialmente cuando afectan a la intimidad, la integridad o la seguridad de otras personas.

La campaña tiene un doble objetivo: por un lado, disuadir a los potenciales agresores, poniendo el acento en las consecuencias legales de sus actos; y por otro, alertar a familias y educadores para facilitar la detección temprana de situaciones de violencia digital y ofrecer herramientas de actuación.

En el acto han intervenido también profesionales de ambos organismos, que han explicado a los estudiantes los riesgos legales asociados a estas conductas y las vías de denuncia y protección disponibles.

La iniciativa incluye una pieza audiovisual central titulada “No tienen ni idea”, en la que se muestra la falsa percepción de impunidad de algunos menores en redes sociales, al normalizar prácticas como la creación de cuentas falsas, la difusión de memes humillantes o el acoso sistemático a compañeros. El mensaje final es contundente: “El ciberacoso tiene consecuencias legales”.

El proyecto se enmarca en la colaboración continuada entre ambas instituciones, que desde 2020 han desarrollado campañas como “Di no al odio”, “Si no es seguro, no es comercio”, “Que nadie robe tu tranquilidad” y “Mantente alerta”, centradas en la prevención de delitos digitales, fraudes online, robos y ciberestafas.

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