Con la llegada de la Navidad, vuelve una tradición que nunca pasa de moda, los calendarios de adviento. Lo que comenzó siendo un pequeño juego para los más pequeños, con la ilusión de comer un chocolate al día, se ha convertido en un negocio en auge y en toda una tendencia, especialmente en el sector de la belleza y el cuidado personal.
Hoy en día, marcas de maquillaje, skincare, cremas y hasta fragancias lanzan sus propios calendarios de adviento, que se agotan rápidamente. La popularidad se ve impulsada por colaboraciones con influencers, la reconocida marca o la exclusividad de los productos. Muchos consumidores pagan con entusiasmo por 12 o 24 días de sorpresas en mini tallas, e incluso algunas marcas incluyen productos tamaño real tras pagar un precio que muchos consideran alto.
Pero no solo se trata de cosmética, existen calendarios de libros, chocolates gourmet, y creaciones personalizadas, de algunos influencers, incluso algunos particulares diseñan sus propios calendarios para amigos, familiares o parejas.
Esta tendencia, que lleva varios años consolidándose, combina ilusión, creatividad y consumismo. Mientras algunos la ven como un modo de disfrutar la cuenta atrás hasta Navidad, otros la critican como un reflejo del consumo acelerado de productos exclusivos y de edición limitada.
En Zamora son muchos los distintos locales que ya tienen en sus escaparates calendarios de adviento de todo tipo, desde chocolates en los supermercados de distintos sabores, tamaños y marcas, hasta de especialidades o cosmética en distintas tiendas, un regalo que da la bienvenida al mes de diciembre y a la Navidad.
En cualquier caso, la fiebre de los calendarios de adviento llega cada diciembre con fuerza antes de la navidad y ejercer la magia de tener una sorpresa nueva cada día.